El próximo miércoles Abigail Jorge (18) competirá en Buenos Aires para resultar una de las 16 participantes de Miss Universo Argentina 2016, cuya gala final se realizará el 6 de noviembre y será transmitida por TNT.
"Este concurso es importante para mí porque me abrirá la puerta a mil oportunidades y les dará un marco a los sueños que tengo por cumplir", señaló a El Tribuno. Abigail se ilusiona con convertirse en una modelo internacional que pise las pasarelas europeas.
El universo de resplandores de la moda se abrió para Abigail cuando ella tenía 13 años. Sus dones físicos naturales -un cuerpo esbelto y estilizado, una altura superior a la media y un rostro de facciones delicadas- le señalaban una senda de la que afirma que, bien llevada, se puede obtener pródigos beneficios. Ella mide 1,78 y no siempre se sintió a gusto con su altura. "Cuando iba a la primaria siempre era la última de la fila", dijo. Añadió que no estaba orgullosa de su cuerpo porque su familia y amigos le ponían apodos como "Jirafa" o alguno tan ocurrente como "Palo para voltear aviones".

"El modelaje fue una salida porque dentro del ámbito me sentí bien, en un lugar en el que había personas iguales a mí", definió. En este momento es parte del staff de la agencia Classique, pero debe su formación al productor y coach de moda Alejandro Alcoba.

"Esto tiene cosas muy lindas como las sesiones de fotos y los desfiles. Pero también un lado contrario", confesó. Y esa cara B que oscurece los flashes y el glamour tiene un nombre con un artículo determinado: "el" ambiente. "Los riesgos aquí son que te afecte la envidia ajena o creérsela. A mí me pasó cuando era más chica que tuve que dejar por un tiempo porque mis amigas me decían que me estaba volviendo egocéntrica. Tuve que aprender a manejar todo eso, a trabajar la humildad, a que me importe más la belleza de adentro", comentó. La pulsación que centró a Abigail le llegó con la conciencia de que el modelaje es un trabajo rentable y con valores encubiertos. "Me ayudó para la autoestima y aprendí a usarlo para bien", aclara.

Ahora, mientras estudia la tecnicatura en Investigación de Escena del Crimen a distancia en la Universidad Siglo XXI también forma parte del cuartel de Bomberos Voluntarios de villa Luján. El integrar un equipo que corre altos riesgos ante una sociedad que se coloca en un sitial indiferente no la desanima, más aún cuando su núcleo familiar, compuesto por su papá Oscar Jorge (40), su mamá María Celeste (40) y sus hermanos Oscar (20), Florencia (15) y Benjamín (13), la respalda. "Vengo de una familia muy cristiana y crecí con los valores tan lindos de amor al prójimo y ayuda al necesitado", comentó. Así, la modelo-bombera llegará a esta instancia de Miss Universo Argentina como una gema exótica, sustanciada de múltiples intereses y experiencias vividas sobre la pasarela y en el cuartel. "Cuando uno se siente bien donde está, da lo mejor. Uno va feliz por la vida porque hace lo que ama", se despidió.

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