Agitación, inquietud y zozobra del ánimo. Eso sintió Abigail Jorge (19) durante la gala de premiaciones del concurso Miss Universo Argentina 2016. La salteña resultó segunda princesa y acompañó en el podio a la tucumana Priscilla Carello (24), primera princesa, y a la ganadora Estefanía Bernal (20).
El canal TNT transmitió en vivo una noche mágica que fue seguida por un récord de audiencia. Además, eran miles los comprovincianos de cada una de las dieciséis participantes que las alentaban con el voto electrónico.
"Sentí muchos nervios y ansiedad. Primero no creía haber quedado entre las cinco finalistas. Cada pasada la vivía con nervios y sintiéndome una privilegiada a la vez. Quedar como segunda princesa fue una auténtica sorpresa", relató a El Tribuno, llegada hacía horas a la provincia, tras una semana de vacaciones en Buenos Aires. Añadió que el detrás de escena incluyó extensas sesiones de maquillaje, peinado y pruebas de vestuario y zapatos. También prácticas de coreografía y pasarela. Incluso semanas previas participó de capacitaciones para el desenvolvimiento personal y el cuidado del cuerpo y la imagen. "Estoy muy conforme con la experiencia y aunque sé que puedo volver a intentar, quiero experimentar otras cosas con el modelaje", dijo Abigail.

El futuro
Reinstalada en la casa de su familia en la zona sur de la ciudad, Abigail contó que estaba desarmando las valijas, acondicionando la ropa que le prestaron para devolverla y por retomar "la vida en el cuartel". Abigail hace nueve meses que comparte su vida con los 37 miembros de Bomberos Voluntarios La Brigada Solidaria. Todos los sábados por las tardes ella recibe su entrenamiento en primeros auxilios y prevención de incendios, pero también para actuar en procedimientos como salvamento de personas, rescate en montañas y en accidentes de tránsito, trabajos en altura e incidentes con materiales peligrosos.
"En el cuartel nos cuidamos y protegemos entre todos. Somos una familia y me siento como en mi casa. Ellos estuvieron apoyándome en todo momento, pero falté un mes y quiero reincorporarme", dijo.
El formar parte de un equipo que correrá altos riesgos ante una sociedad que se coloca en un sitial indiferente no la desanima, más aún cuando su núcleo familiar, compuesto por su papá Oscar Jorge (40), su mamá María Celeste (40) y sus hermanos Oscar (20), Florencia (15) y Benjamín (13), la respalda. "Vengo de una familia muy cristiana y crecí con los valores tan lindos de amor al prójimo y ayuda al necesitado", definió.
Añadió que aunque es consciente de las posibilidades de resultar con quemaduras, principio de asfixia o heridas porque una estructura se le vino encima, no siente recelo de su decisión.

Etapa superada

Abigail había comenzado este año la tecnicatura en Investigación de Escena del Crimen a distancia en la Universidad Siglo XXI; sin embargo, pronto entendió que no tenía vocación para esta carrera.
Ahora tiene la mirada y la mente puestas en Ciencias de la Comunicación, cuyo cursado iniciará el año próximo en la Universidad Nacional de Salta.
"Se orienta más a mis dos pasiones: el modelaje y la solidaridad", destacó. Justamente, son varias las organizaciones a las que les está atrayendo el perfil humanitario de la modelo. "Me llamaron para que fuera la cara de una campaña de Casa Cuna y aunque aún no arreglé las condiciones, ya confirmé mi participación porque me encanta que me convoquen para ayudar", anticipó. Antes de despedirse, quiso dar las gracias a los salteños.
"Extrañé mucho mi Salta y a los salteños les agradezco por toda la fuerza que me enviaron desde aquí, porque sus buenos deseos me llegaron al corazón", expresó Abigail. ¿Sentiste la falta de algo en particular?, le preguntamos y su respuesta sonó tan simple como entrañable: "Me hicieron muy feliz las milanesas con puré que me preparó mi mamá".

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