Mientras baila, el hombre va conduciendo a la mujer con el movimiento del brazo ubicado un poco por encima de su cintura o con el andar de las piernas, y ella es llevada. "La mujer que sabe puede bailar con 10 hombres. Si sabe bailar no se puede equivocar", afirmó Horacio Fernández, quien desde hace 8 años dirige el taller "Charlemos y bailemos tango", todos los martes desde marzo a noviembre, entre las 20.30 y las 22.30. Este martes será diferente porque se respirarán los aires del Abril Cultural Salteño.
Los acordes tangueros suenan en el salón de Copaipa (General Güemes 529). Unas 30 personas solas o en pareja disfrutan de manera gratuita de charlas sobre los músicos, los poetas, las orquestas, los cantantes, la danza y sus estilos, incluso sobre el lunfardo. Luego se organiza una milonga para que disfruten de la danza los que ya saben bailar y aprendan los principiantes.
Este taller surgió en el año 2008 ante la invitación que el entonces presidente de la Fundación, el Ing. Francisco García, realizara a los matriculados del Copaipa para que propusieran actividades culturales que pudieran desarrollarse con el auspicio de la Fundación.
Fernández comenzó a bailar en los años 40, la década de oro del tango. Como no había academias, miraba bailar a los que sabían, tomaba lo que más le gustaba de cada uno y le agregaba sus propias ideas. "Yo no aprendí con ningún método. Era un acto de creación", contó.
Las academias empiezan a enseñar y, al mismo tiempo, a contar hasta 8. "Todos bailan igual, enseñan el mismo método", explicó Horacio. "Por eso cuando salen de la academia el desafío es tratar de ser creativos", sentenció.
Él considera que no enseña a bailar. "Enseño una manera de caminar, la postura de la pareja", afirmó.
Horacio baila un tango elegante, al piso, que llama la atención de otros bailarines porque tiene un estilo único. Por eso a algunas mujeres que bailan con él le preguntan: "¿Cómo baila Horacio?", y ellas responden: "Tiene estilo propio".

Santo tango

En diálogo con El Tribuno Horacio contó que en la época en la que el tango estaba prohibido en la Argentina, el bailarín Casimiro Aín actuó ante el papa Pío XI. Con la señorita Scotto, una traductora de la Embajada argentina, bailó un tango "muy suavecito" porque decían que era obsceno. Eligieron uno que habían compuesto los hermanos Canaro hacía muy poco tiempo, que se llamaba irónicamente "Ave María". A partir de entonces la Iglesia comenzó a aceptarlo.
"La mujer en el tango no tiene iniciativa, por eso no se puede equivocar. En cambio, el que se puede equivocar es el hombre", concluyó Horacio.

Programa del XXXIX Abril Cultural, mañana y el martes

Lunes 13
-Daniel Cávolo expone “Añoranzas y vivencias” en el hall de la Casa de la Cultura.
-El taller de posgrado “Misticismo y corrientes de espiritualidad en la Edad Media” será a las 9 en el Museo de Bellas Artes.
-“Dibujo, mitos y leyendas”, taller de Felipe Mendoza, a las 18 en Galería El Palacio, local 27.
-Imagina “Danza y movimiento”, a las 18.30 en el local 27 de Galería El Palacio. Organiza: estudio de danzas Emilia Martearena.
-Construcción de títeres sobre goma poliuretánica. Sandra Segura organiza en el local 27 de Galería El Palacio, de lunes a jueves.

Martes 14
-Continúa la exposición “Añoranzas y vivencias” de Daniel Cávolo en el hall de la Casa de la Cultura.
-”Atención, atención que presentamos la fundación” para escuelas y colegios a las 9.30, 10.30, 15 y 16 en el Museo Casa Arias Rengel.
-Reunión de narradores del grupo “Salta cuenta” a las 17 en la sala de conferencias de la Casa de la Cultura.
-“Letras con voces”, idea y coordinación de Julio Frías en Pro Cultura Salta (sala
Silvio Segal) a las 20.
-Concierto de jazz “Walter Guzmán Trío”, a las 21 en Pro Cultura Salta (sala Talca).

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