La llegada de la sonda New Horizons hasta Plutón, el último planeta del Sistema Solar, es una hazaña en la exploración del espacio. Transmitida en vivo por la NASA, el acercamiento máximo de la máquina se concretó ayer a las 7.49, hora argentina. Luego de esa llegada hasta el planeta enano, la nave siguió hacia Caronte, la mayor luna del sistema de cinco satélites con el que cuenta Plutón.

La llegada a Plutón es una de las máximas hazañas en el espacio conseguida por el hombre. Después de nueve años de viaje, la nave New Horizons -la más rápida creada hasta ahora para la conquista espacial- llegó a los confines del Sistema Solar. Con el sobrevuelo de Plutón, que en 2006 fue rebajado a la categoría de planeta enano, la NASA completó la exploración primaria de todos los planetas del Sistema Solar.

Siempre es peligroso

La nave costó 700 millones de dólares y tiene el tamaño de un piano. Si todo sale bien -ayer debía enviar un mensaje a la Tierra para asegurar que su sistema podría seguir sin inconvenientes con los planes trazados- New Horizons sobrevolará la superficie a 49.570 km por hora.

Pero la primera sonda que vio de cerca un cuerpo celeste inexplorado desde las misiones Voyager de los años 70 estará muy ocupada tomando fotos y recogiendo datos, así que llamará a casa más tarde.
El principal investigador de la misión New Horizons, Alan Stern, había señalado ayer que los expertos investigaron las posibilidades de que haya desechos en torno a Plutón y no hallaron grandes motivos de preocupación. No obstante, hay una posibilidad en 10.000 de que la sonda sea destruida si colisiona con alguno de los numerosos residuos que orbitan el Sistema Solar junto a Plutón, un astro que durante mucho tiempo fue considerado un planeta en toda regla hasta que en 2006 cayó de categoría.

¿Qué significa?
Es un día histórico para la ciencia planetaria. Porque el acercamiento permitirá que la humanidad conozca más sobre Plutón y por primera vez en mucho tiempo una nueva generación descubrirá un nuevo cuerpo en el Sistema Solar. Hasta ahora solo contábamos con algunas imágenes muy lejanas que obtuvo el telescopio espacial Hubble. En cambio, con el sobrevuelo de la sonda vamos a poder tener imágenes de alta resolución, mapas y topografía de la superficie. La sonda permitirá conocer no solo detalles de su superficie sino también conocer detalles de su composición y la de la atmósfera de Plutón. Además se intentará develar el misterio de si Caronte posee una atmósfera o no. Toda la información obtenida permitirá no solo conocer en detalle a estos dos cuerpos, también echará luz sobre todos los cuerpos del Cinturón de Kuiper, e incluso sobre la misma Tierra, como ser el origen de nuestra Luna.

“Termina una etapa de la astronomía planetaria”


Elvio Alanís, del Observatorio de la UNSa, explica la misión a Plutón.

“Todos los astrónomos están revolucionados con la llegada del New Horizons porque es como terminar de estudiar a los planetas clásicos, de mapearlos. Con esto queda una etapa cumplida de la conquista del espacio. No sé cuantos datos ya ha mandado sobre Plutón y si seguirá funcionando para estudiar a Caronte y sacar fotos de atrás de Plutón antes de perderse en el espacio profundo”, dice el catedrático.
“Es un desafío. La Voyager y la Mariner siguieron enviando mensajes pero muy leves. Con la New Horizons la tecnología tiene todo más dominado. Una vez que haya pasado por Plutón, la sonda continuará su viaje hacia el cinturón de Kuiper. Pasa que viaja a una velocidad de 50.000 km, lo que hace muy difícil de frenarla para que siga dando datos de Plutón. Ahora supongo que habrá que editar la información que envió”, señala Alanís. “Ahora vendrán las especulaciones acerca de cómo se formaron el planeta y sus satélites, la composición de la atmósfera, etc. Pero no hay muchos datos que sorprendan a lo que en general se esperaba. Excepto que el planeta es un poco más grande de lo que se creía. Incluso hay que ver por qué Caronte es tan distinta de Plutón, y tan grande con respecto al planeta”, dice. Con respecto a la soledad de la vida en el Sistema Solar, Alanís dice que “hasta ahora no tenemos indicios innegables de que haya otro tipo de vida de la terrestre”, aseguró el científico.
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