De chica, Alaxia fue la envidia de cualquier otra joven de su edad, abanderada en primaria y secundaria. Pocos años después se recibió de abogada con el mejor promedio y que le permitió tener un gran pasar económico, pero como el dinero no hace la felicidad, a la doctora algo importante le falta desde siempre: un marido.
Con tres décadas sobre sus espaldas, a diario tiene que soportar las repetidas preguntas de familiares y amigos "¿tenés 30 y no te casaste?", "¿Vos para cuándo?", "hija ¿cuándo me vas a dar un nieto?" y acusaciones como "esta chica debe estar sola por algo". A pesar de haber cumplido con todos los objetivos profesionales que se propuso, no puede sacarse la presión de encima y por eso vivió innumerables situaciones en búsqueda de su "príncipe azul".
Por haber quedado afuera de todo círculo social de personas de su edad, Alaxia pretende hacer bandera de su soltería y descubrió que hay muchas como ella en Salta.
La obra no tiene desperdicio y por eso, las dos fechas elegidas por Alicia Dastres en el teatro de la Fundación (General Güemes 434), prometen ser a sala llena.

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