Cómo arman sus textos los que escriben, cuál es la historia detrás del poema; literatura escrita por mujeres en una provincia atravesada por la violencia de género, crónica y periodismo narrativo, o cómo se define el mapa editorial son algunos de los ejes que recorren el programa de esta edición del FILT, que tendrá entre otros invitados a Pedro Mairal, Damián Tabarovsky, Mauro Libertella, Osvaldo Aguirre, Bob Chow, Marina Mariasch, Francisco Bitar y Enzo Maqueira.

Pero además de ellos, que desembarcarán especialmente en la capital tucumana para participar de mesas redondas, conferencias y lecturas, se sumarán autores de la escena local como Denise León, Inés Aráoz, Miguel Velardez, Carmen Perilli, Isabel Aráoz, Victor Redondo Rogelio Ramos Signes, Javier Foguet, Diego Font, Luis Acardi, Alfredo Aráoz, Javier Soria Vázquez, Valentín Monroy, Florencia Méttola y Marcela Canelada.

Un taller Literario, el punto de partida

Un taller literario desató la necesidad de instalar espacios para pensar la literatura en la provincia. Sofía de la Vega, Julián Miana, Ezequiel Nacusse y Blas Rivadeneira, jóvenes escritores tucumanos, ajustaron motores para llevar adelante semejante tarea y se encontraron con muchos otros que compartían el mismo interés. El Fondo Nacional de las Artes los financió con una beca y la Universidad de Tucumán, que en esta edición los auspicia, los ayudó con el resto.

Así, independiente y a pulmón, nació el Festival de Literatura Tucumán, que desde mañana con entrada gratuita en el Museo de la Universidad Nacional de Tucumán y la Facultad de Derecho apuesta a una segunda edición con la participación de más de 150 invitados, propuestas que combinan literatura y música, paneles abiertos, conferencias magistrales, mesas de lectura y una feria de editoriales.


Desdibujar "la imagen anquilosada del Norte"

"El campo literario en Tucumán es un campo vapuleado, a diferencia de otras producciones como las artes visuales. El FILT nació con la intención de agrandarlo y constituirse como un foco dentro del mapa cultural en todo el país, como sucede en Rosario o Córdoba; y generar intercambios con otras literaturas para romper la endogamia norte-sur", dijo a Télam Sofía de la Vega, una de las organizadoras.


El FILT también pretende construir un puente para profesionalizar al sector en la provincia: "Además de mostrar lo que hacemos los tucumanos, queremos aprender y generar producciones de calidad. Pensar cuáles son las falencias, qué necesitamos. Y por esa razón este año apostamos a un costado más académico para desarrollar esas cuestiones".

Para desdibujar "la imagen anquilosada del Norte", el FILT pretende agitar el avispero en cuanto a la producción literaria y cultural tucumana. "El festival -agrega por su parte Ezequiel Nacusse- era una necesidad de nosotros, como autores jóvenes, de convocar y generar un espacio para tener vínculos con escritores de otros lugares, apostando que a partir de eso se sacuda un poco todo y se formen mercados, nuevas editoriales y lectores".

Ocurre, asegura el joven organizador y poeta, que "no hay lectores tucumanos de autores tucumanos. No es que faltan lectores porque se siguen abriendo librerías, hay revistas literarias, clubes de lectura, talleres y surgieron una serie de editoriales independientes. El tema es que la literatura tucumana no encuentra un cauce para insertarse. Queremos sacar esa idea del regionalismo y ponerla en vínculo para que los lectores tucumanos puedan elegir".

"Tucumán -sostiene la reconocida poeta Denise León, quien participará del evento- no está metido en la cabeza de los tucumanos. No consumimos la producción local y eso no quiere decir que no haya. Se están armando muchas movidas interesantes y sin embargo hay algo de Tucumán que no está metido en el imaginario, por ejemplo, no hay un imaginario de la historia como el Tucumanazo. Que Tucumán se meta en la cabeza de los tucumanos, ese es un camino".

Pero para elegir hay que conocer, por eso "el festival aparece en relación a un espacio que estaba totalmente vacante, un espacio para que nuestra literatura circule, se abra", indica Nacusse, en tanto que de la Vega recuerda la multiplicación de "muchas voces emergentes, de escritores de 20 a 35 años, que publican libros pero que sus obras no circulan".

"Hay un recambio generacional: hay un punto en el que la literatura tucumana se detuvo en la generación precedente a nosotros, se detuvo en esa lógica de grupos cuya mayor aspiración podía ser publicar y no ir mucho más allá de eso. Nuestra mayor aspiración es jugar con la escritura en otras ligas y desmitificar que publicar te asegura algo. En todo caso es el punto final de un proceso y el inicio de otro", señala Nacusse.

El organizador, que participa de la compilación "40º Narrativa Tucumana Contemporánea" (Blatt&Ríos) con un relato propio, sostiene que uno de los rasgos que define a la nueva generación literaria es que "están pensando y problematizando la escritura, es decir, la literatura no se piensa en función de publicar, sino de escribir en sí mismo".

A su turno, León, además de poeta docente e investigadora nacida en 1974, también coincide en que "hay una emergencia de nuevas voces de gran variedad y multiplicidad estética. Hay mucho movimiento, mucha gente joven y talentosa. Lo curioso es que en los años 60 Tucumán tenía un movimiento político y artístico impresionante que se corta con la dictadura, esa cosa interdisciplinaria entre todos los artistas aún no se ha logrado".

En este sentido, desde otra generación pero también desde su mirada panorámica como docente y escritora, Denise León celebra que el Festival Internacional de Tucumán siga haciendo su camino con una segunda edición y recuerda uno de los desafíos fundamentales para quienes llevan adelante este tipo de eventos: "Que sea un festival abierto y trate de revertir el puente quebrado que hay entre los productores y el público".

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