"Aves de Salta, los colores de la naturaleza", es una perfecta mezcla de arte fotográfico con la afición al avistaje de aves. El libro, de Gabriel Núñez, fue uno de los proyectos apoyados por el Fondo Cultural de Desarrollo Ciudadano, que permitió sacar a la luz el trabajo y la paciencia de muchos meses.
"Si te gusta el avistaje como tal, seguramente no disfrutarás del trabajo fotográfico, porque el mínimo sonido y movimiento espanta a los pájaros. Yo comencé como un fanático observador y me introduje en la fotografía para dejar un registro de la diversidad de aves que hay en Salta, aunque de las más de 600 especies solo tengo un diez por ciento en mis fotos", se sincera Núñez en una charla con El Tribuno y BlaBlax .
El libro tiene una primera edición que se vende en las librerías salteñas atrapando a expertos, aficionados y turistas por la calidad de las imágenes. Pero además, porque la observación de pájaros se incorporó como una alternativa más a los circuitos turísticos. "La idea es incorporar a Salta dentro de la ruta de avistaje mundial, porque la diversidad de aves que hay en la provincia es extraordinaria", reafirma Núñez.
El fotógrafo comenzó, por gusto personal, como avistador en la provincia de Buenos Aires, de donde es oriundo. Hace ocho años decidió instalarse en Salta y siguió con esta buena costumbre a la que le agregó paulatinamente el registro fotográfico. "Hoy hago las dos cosas, pero la fotografía me atrapó totalmente. Es un arte que, en el caso de captar animales y particularmente las aves, requiere de una paciencia infinita", dice.
El territorio provincial es privilegiado, ya que alberga a casi el 66% de las especies que pueblan la Argentina.

El birdwatching
Un observador de pájaros realiza su "tarea" desde la mirada limpia y simple, lo más cercana posible al animal, hasta con el uso de elementos técnicos como binoculares y hasta telescopio para distancias de 200 metros. Núñez remarca este detalle para poner el acento en el trabajo que se requiere en el caso de la fotografía. "Es imprescindible estar muy cerca del animal y eso es complicado. Un mínimo movimiento o sonido provocará la huida, pero ese desafío es lo que me atrapa a la hora de retratar pájaros, identificarlos y captar, en solo segundos, una posición".
Para el libro, el artista seleccionó entre un importante registro que hizo durante mucho tiempo y lo volcó en 60 páginas, de las que diez son explicativas y el resto imágenes de 50 especies, "menos del 10 por ciento de las que hay en la provincia, que superan las 650", aclara. Los costos no le permitieron extenderse, "pero el objetivo fue hacer algo de calidad y accesible con los recursos del Fondo Ciudadano, teniendo en cuenta que editar es muy costoso", reitera.

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