Barbie Vélez e brindó un mano a mano a Jorge Rial y contó con lujo de detalles, en más de una hora de entrevista, lo ocurrido en la madrugada del último sábado de abril, cuando protagonizó una fuerte pelea con su exnovio.

La joven aclaró que los problemas de pareja "vienen de junio del año pasado". En su momento, José María Muscari supo del vínculo tenso entre ambos y advirtió a sus padres. Pero ella negó todo. "Yo creía que no había violencia. Creía que tenían que pegarte una piña y llegar al femicidio para que fuera violencia. Era lo que me hacían creer. Sentía que estaba enamorada, que las cosas iban a cambiar, sentía que con amor todo se podía cambiar", recordó, al borde del llanto, en Intrusos.

Respecto al episodio que contó Muscari, a fines del año pasado, confirmó que todo fue cierto y que ella misma aquella vez le contó al director teatral que "sólo había pasado un vez". Y agregó: "Cuando se lo conté, me di cuenta que se lo estaba diciendo y lo fui a buscar a Federico y me fui con él. No estaba preparada en ese momento para terminar la relación. Yo sentía que era mi culpa, que era una forma de callarme para que la vecina no escuche, porque yo sacaba lo peor de él. Me decía que él nunca había sido así con ninguna mujer, que no podía controlar el amor que me tenía. Yo sentía que yo era la que lo provocaba, que él tenía razón en enojarse conmigo. Estaba ciega. Lo amaba con locura".

Luego, tras calificar a su noviazgo con Bal como "una relación enferma", aseguró que "desde junio" recibió "golpes". "No es que me haya pegado una trompada o un cachetazo. Golpes es que me haya agarrado del brazo fuerte, empujones, caídas al piso mías, agarrarme del cuello, pegarse él mismo contra las paredes para no pegarme a mí", enumeró. Y sostuvo que para ella "el primer acto de violencia fue empezar a revisar el celular, el 'no me gusta esta amiga para vos'". "Hay varias cosas violentas que en su momento no las veía", afirmó.

"Viví una pesadilla. Admito mi culpa, yo lo acepté, permití, seguí, me enfermé. Me tuve que haber ido desde un principio de esa relación. El año pasado, pero no me fui. Seguí, oculté. Se empezó a hacer un circulo vicioso. Es algo de los dos. Los dos éramos celosos, los dos inseguros. Y llegó al punto de una locura. Empezaron los celos cada vez más fuertes. Al principio era una tontería. Pero se fueron agravando cada vez más.Eran cosas sin sentido y sin lógica", aseguró.

Además, Barbie metió en el medio a Laurita Fernández, la compañera de baile de Bal en Bailando 2015. "Le rompí el celular porque descubrí una infidelidad", reveló, sin nombrarla a ella "por respeto"."Me enteré que me estaba cagando y tiré su celular al piso. Yo venía sospechando de una infidelidad de él. No quiero dar nombres. Me venían contando de hace tiempo. Pero nunca terminás de creerlo hasta que no lo ves", reforzó.

Puntualmente sobre el día de la pelea que derivó en una denuncia por violencia de género, afirmó que la discusión comenzó por esa supuesta infidelidad. "Él se va al baño, yo agarro su celular. Se lo reviso, me voy a una escalera de servicio y veo mensajes. No es sólo el que ustedes mostraron. Mensajes entre la chica y él. Le pregunté que me diga qué significaba eso. Me negó todo. Entonces agarré su celular y se lo tiré. Le dije que iba a llamar a esta mujer. Eran las 6 de la mañana y esa mujer estaba con su novio. Él no quería que la llame. Ahí es cuando empieza todo lo que cuento en la denuncia", relató.

"Él quería que me quede para que no la llame a ella. No era una cuestión de amor. Él quería evitar que yo llamara a esa persona. No sabía cómo irme. No sabía. Fue lo más lejos a un hecho romántico eso. A él no le interesaba arreglar las cosas", afirmó.

La noche después de la pelea, ella durmió en la casa de su ex novio. "Al otro día a la mañana él me pide que lo acompañe a comprar un celular. Él baja, yo me quedo en el auto, la llamé a mi mamá y le dije que no sabía cómo irme. Me dijo: 'Bajate del auto sin que te vea, llevate la llave para que no te pueda seguir y andate'. Me tomé un taxi en Cabildo y Juramento. Fui al departamento, que estaba mi auto ahí, y me fui", explicó.

Para el final dejó quizás la frase más fuerte. En la noche de la discusión, según ella Federico la empujó contra un mueble. "Cuando vi que se tambaleó la puerta del armario sentí que me podía haber matado", aseguró. "Sentía que no podía controlar sus acciones", sentenció.



Fuente: Clarín





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