Fanáticos del pop más mainstream están de aniversario y tal vez ni lo sabían. Hace 17 años que su adolescencia dio un giro y dejaron de contemplar los pasillos del colegio como el corredor de la muerte. En enero de 1999 vio la luz el primer álbum de Britney Spears, "...Baby one more time", y qué mejor efeméride para rememorar los hits de una vida de todo, menos normal.

1. Caras conocidas desde la infancia

Aquella generación del Mickey Mouse Club dejó grandes estrellas para la posteridad. Unos jovencísimos Britney Spears, Christina Aguilera y Justin Timberlake presentaban el mítico programa.

2. Insinuar sí, pero castamente

Se dio a conocer con un look salido de las fantasías de cualquier hombre de mediana edad. Faldita escocesa, medias colegialas e inevitables coletitas (para ahondar en el cliché, no escatima ni en goma con borlitas). El título de su mega hit tenía una doble lectura que no pasó la censura para la portada del disco -"Hit me baby one more time" significa, literalmente, "Cariño, golpéame una vez más"-. Todo el cóctel Britney apuntaba a explotar la sensualidad de la rubita adolescente... Y va, y les sale virgen hasta el matrimonio.

Lo de la virginidad de la princesa del pop, sin embargo, ha generado más dudas que certezas, e incluso su ex histórico, Justin Timberlake, y su propio abogado han afirmado públicamente que de puritana, la niña Britney no tenía nada.

3. Besos entre la "realeza"

El Olimpo del pop lo alcanzó una consagrada Spears el día que fue adoptada por Madonna. Y qué mejor manera de bautizar a la nueva princesa que remover los cimientos de la casta (en el fondo, aunque raramente en la forma) sociedad estadounidense, con el altavoz de los premios MTV. Britney y Madonna (también Christina Aguilera, pero esta quedó relegada a infanta, o algo así) se besaron en los labios ante millones de espectadores, para estupor de muchos y delicia de otros tantos. El caso era provocar y les funcionó.

4. "Sex appeal" a tope

Roto el hielo y desaparecida la niña, el mundo vio a una Britney realmente sexy. No se cortó un pelo en sus videos de principios y mediados de los 2.000. Inolvidable el mono rojo ultra ajustado de "Oops!... I did it again", o los cambios de peluca y uniforme de "Toxic".

5. Matrimonio de 55 horas

Si alguien podía estar casada durante dos días y pico, esa era Britney. Un viaje loco a Las Vegas en 2004 con un amigo de infancia, Jason Allen Alexander, se le volvió en contra a la novia de América (con permiso de Julia Roberts). Con el desfase de la ciudad sin límites, se acabaron casando. "Vamos a hacer algo salvaje y loco. ¡Vamos a casarnos!". Y vaya si lo hicieron. 55 horas más tarde, el casamiento había sido anulado porque el estado de la cantante "le impedía ser consciente de sus acciones" al dar el "sí, quiero".

6. Alcohol y malas compañías

La fallida boda/broma de Britney marcó el declive: la fiesta se le había ido de las manos. Su íntima amistad con Paris Hilton y Lindsay Lohan la abocaron a una espiral de salidas nocturnas que saltó a las portadas. La rubia cantante ha tenido problemas de adicción al alcohol y las drogas y ha pasado por rehabilitación en varias ocasiones.

7. Cabeza al cero

Imposible borrar de la mente de sus fans el momentazo rapado al cero. 2007 fue sin duda el peor año para una princesa venida a menos. Deshacerse de su melena rubia fue interpretado como una llamada de socorro. Como Sansón, Britney vio tocada su carrera durante unos años de travesía del desierto.

8. Adiós a la rubita angelical

En sus andaduras fuera del horario infantil, hemos visto a la diva reaccionar mal, muy mal a las provocaciones de la prensa. Mucha rabia y pocas formas en sus apariciones televisivas en una época, a mediados de los 2.000, marcada por la depresión, como los paraguazos contra los paparazzi.

9. Maternidad intermitente

La maternidad disparó los problemas psiquiátricos de la cantante. Sean Preston y Jayden James fueron fruto del matrimonio de su madre con Kevin Federline, y su llegada sumió a Spears en una depresión que le hizo renunciar a su custodia (y a la de su propia fortuna) en 2007 por un trastorno de personalidad. Un año más tarde, incluso intentaría quitarse la vida. Hasta marzo de 2015 no pudo recuperar a los pequeños.

10. Cuerpo yo-yo

La vida no ha tratado bien a la diva rubia y eso se ha dejado ver incluso en su físico. Su cuerpo trabajadísimo en el gimnasio no resiste los estragos del alcohol y los excesos, y Britney ha subido y bajado de peso drásticamente en numerosas ocasiones a lo largo de su carrera. Su actuación en los premios MTV de 2007, con atuendo mínimo, dejó titulares devastadores sobre su figura.

11. Ruptura por Twitter

Cuando una es (o ha sido) la princesa del pop, puede permitirse ciertos lujos, como ahorrarse lágrimas y numeritos y recurrir a la practicidad de la vida pública. Después de descubrir, fotos en portada mediante, que su novio David Lucano le había sido infiel, no dudó en dejar claro, a través de Twitter, que su estado civil era soltera y entera. No es la primera vez que Britney recurría a la tecnología para acabar con una relación. En 2006 ya había roto con el padre de sus hijos, Kevin Federline (apodado a partir de ahí, no sin mala leche, Fed-Ex), por SMS.

12. 'Looks' poco favorecedores

Ha sido musa de Versace y se ha codeado con los grandes de la moda, pero le sale la chica de la América profunda por los poros. La sureña ha tenido momentos gloriosos, como aquel vestido-joya con transparencias que no dejó a nadie indiferente en el videoclip de Toxic. Sin embargo, los awk han hecho sombra a los wow, y la rubia ha dejado ver en alguna ocasión más de lo que hubiéramos deseado...

13. Estrella en Las Vegas

El hotel casino Planet Hollywood es la oficina actual de una princesa del pop reconvertida en vedette. Su espectáculo, varias veces a la semana, es sinónimo de sold out. "It's Britney, bitch".

14. Princesa de las caritas

Su paso por X-Factor USA como jurado ha sido uno de los grandes creadores de GIFs de la historia. La tremendamente expresiva Britney se convirtió, quizá sin quererlo, en la princesa de las caritas.

15. ¿Es ella o él?

A Britney le ha salido una doble, solo que en este caso, ella es él. Derrick Barry es el imitador más famoso de la autora de Baby one more time, y realmente cuesta distinguir a uno de otro. Y si no, juzguen...

16. Problemillas con el escenario

Lo complejo de la escenografía, en los espectáculos de la princesa del pop tiene sus inconvenientes, y es que tanto baile entre tanta cosa, a veces te deja colgada. O atrapada. Eso sí, ella disimula divinamente.

17. Icono feminista

No, no se nos ha ido la olla. El año pasado, durante los Premios Emmy, Britney se unió al movimiento iniciado por Reese Witherspoon durante los Oscar. Con el hashtag #SmartGirlsAsk (las chicas inteligentes preguntan), la cantante tuiteó "¿Hay algún libro que hayas leído de adulta que te gustaría compartir con tu yo más joven?".

Fuente: El Mundo

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