¿Quién puede discutir la calidad, popularidad y compromiso del notable artista jujeño Bruno Arias? Un decidor de la realidad, que representa la mixtura entre antiguos ritmos andinos con su ejecución a través de instrumentos eléctricos. Hoy, Arias se encuentra en un momento de alto crecimiento de su carrera y es un escolta fundamental de la nueva trova de la música popular folclórica.
Su corazón solidario jamás descansa. "Una mano amiga" es el lema que siempre predica este folclorista.
Mañana miércoles, a partir de las 20, presentará su espectáculo gratuito en el mercado San Miguel (San Martín y La Florida). "Hace un tiempo que prometí cantar en el mercado...y aquí estoy", adelantó el jujeño.
También marcará presencia en el festival por la llegada de la primavera en el Parque Bicentenario, donde subirá al escenario acompañando al grupo salteño Chirettes.
"La verdad que en los últimos tiempos mantuve escaso contacto con mi gente del norte y es el momento propicio para buscar el acercamiento. Siento la necesidad de expresar mi mensaje con los hermanos salteños", enfatizó el jujeño Arias.
Bruno es uno de esos cantores que transmite en cada uno de sus versos, con ideales claros y constante luchador por las causas justas. Sus canciones no pasan desapercibidas, siempre se orientan hacia un objetivo alentador. Su visita no solo se enmarcó en un recital sino también en diversas actividades en la capital salteña.
"Vamos a visitar, como en mi anterior viaje, diferentes barrios de esta ciudad con la intención de compartir con los niños y jóvenes que intentan abrirse camino en esta profesión. Me gusta conversar y asesorarlos en cuanto a mi propia experiencia. Llevó quince años recorriendo el país y siempre es importante un consejo. Esta provincia tiene demasiada materia prima en el folclore, es una fuente inagotable de músicos y cantores", agregó Arias.
Ahora, el desafío inmediato es defender su última placa. "Es un material discográfico que enfoca mi carrera y las etapas que he vivido artística y personalmente. Vislumbra la esencia que vengo construyendo en estos años y lo que quiero mostrar como artista con un sello, sonido y estilo propio. Su contenido invita a sentir canciones con un fuerte contenido social de diferentes autores expresados en huaynos, chacareras y sayas", dijo.
El cantautor jujeño recibió este año el Premio Carlos Gardel, por mejor álbum folclórico. Su canto llegó hasta China y Corea, en los años 2010 y 2012, respectivamente. Fue Consagración de Cosquín 2014 y Revelación 2013. En 2015 la Fundación Konex lo premió con un Diploma al Mérito como uno de los 5 mejores cantantes de folclore de la década en Argentina, uno de los premios más prestigiosos del país. Un cantor con tierra, que sabe muy bien lo que quiere.

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