Dolida e indignada, Candelaria publicó en Instagram una foto del oso y expresó: "Cada entrada te fue matando. 'Divirtiendo' a los seres humanos te fuiste deteriorando. Con 35 grados de calor en pleno verano, este pobre animal se 'bañaba' en una pileta prodrida, y lo mojaban con una manguera. Ni hambre tenía. Claramente sus 22 años de vida en cautiverio fueron de puro sufrimiento. Arturo no disfrutó la vida... Perdón, ahora sí conocés la libertad #bastadezoos #liberenaarturo".
Era el último oso polar que quedaba en Argentina, tenía casi 31 años de edad y se encontraba en ese zoológico desde hace 22. A raíz de la muerte del animal, por el que se habían realizado múltiples campañas pidiendo que se lo liberara, y tras su deceso se reclama "el fin de los animales en cautiverio para fines comerciales o de recreación".
Arturo, cuya imagen encerrado le valió el penoso título del "animal más triste del mundo" en las redes sociales, murió "por un desbalance hemodinámico, que desencadenó en una descompensación multisistemática", según explicó el gobierno de la provincia. Vale recordar que el Zoo mendocino se encuentra cerrado al público debido a la muerte de alrededor de 80 animales sólo durante 2016.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora