Chaska Kusi, mujer afortunada en quechua, es el sitio desde el que producen las sus obras de arte en tejas. La producción de esta pequeña obra de arte, toma por lo menos 48 horas a una semana.
Pero para concretar estas obras, lo fundamental es obtener las tejas, y esto en realidad no esta tarea fácil.
Muchas de estas obras se concretaron en tejas antiguas.
Durante estos dos años las obra en tejas han recorrido varias rutas de la provincia. Chicoana, San Carlos y Cafayate fueron algunos de los destinos a los que llegaron. A pedido de los clientes surgió entonces otra presentación para estas obras de arte: las tejas funcionales.
A la obra de arte en la teja se le sumaron elementos en hierro que las fueron convirtiendo en portavasos, portarollos y pequeñas cavas.
Hace dos años atrás, cuando toda esta historia comenzó, lo primero que llegó al taller fue el horno para hacer piezas de cerámica. Con el horno para la cerámica instalado, las incursiones fueron primero con tazones de cerámica, platos, centros de mesa y platos. Todo en arcilla cocida. Cada pieza se arma en forma individual con el uso del torno y se pinta una por una. Trabajar la arcilla toma un largo tiempo. Primero se debe hacer la pasta con la que se trabajará en el torno. Una vez lista la pieza, se la coloca por primera vez en el horno, durante una hora. Pasado ese período de tiempo, se debe esperar que la pieza se enfríe para poder esmaltarla. Esto permite que la cerámica no tenga filtraciones. Una vez seca la pintura se vuelve a colocar la pieza en el horno. Esta vez durante dos horas.
Los productos para hacer las piezas de cerámica no son fáciles de conseguir.
En la Ciudad de Salta, Chaska Kusi espera exponer en el hall del Teleférico.
"Los trabajos en tejas son lo más pedido, sobre todo porque son algo diferente", resumió Melina Tejerina en el corazón de Chaska Kusi donde recibió a El Tribuno.
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