Tras lanzar el tabloide Globe, la bomba de que en este mundo va dando vueltas por ahí una hija secreta de Lady Di y el príncipe Carlos, nadie en Londres decidió recoger el guante ni para negar ni para confirmar ni para opinar ni para nada.

Pero el Globe siguió adelante con una nueva tapa igualmente escandalosa que pone a Barack Obama en una silla de ruedas gravemente enfermo, sin importar que se lo acaba de ver rozagante y feliz con Raúl Castro en Panamá, haciendo historia. El tabloide publica y vende.

La saga de la hija secreta de Lady Di es una de sus historias preferidas. A fines de diciembre, la revista se encargó de reconstruir con pelos y señales la supersecreta reunión de Kate Middleton y su cuñada, Sarah, engendrada in vitro e implantada en el útero de otra mujer.

Así las cosas, Globe asegura que cuando el príncipe William y su embarazadísima esposa Kate viajaron a Nueva York a fines del año pasado, en una visita de alto perfil que ningún medio se quiso perder, la pareja se las ingenió para ver a Sarah sin que nadie advirtiera lo que estaba pasando, salvo el Globe, claro.
"La esposa del príncipe William mantuvo una misión ultra secreta en Nueva York al reunirse silenciosamente con una mujer que en el Palacio creen que es la hija secreta de Lady Di", escribió la revista en su edición del 29 de diciembre.

La fuentes contaron al Globe que la chica fue introducida al hotel por asistentes de Kate. Para eso la disfrazaron con el uniforme del personal doméstico de la pareja real.
¿De dónde surge Sarah? Los rumores tienen un lugar de nacimiento: un libro.

La novela "The Disappearance of Olivia" (La desaparición de Olivia), de Nancy E. Ryan, publicado en 2011, y que se puede conseguir en Amazon por unos 10 dólares, mezcla ficción con hechos que afirman que la princesa Diana en 1980 fue atendida por un médico real, cuando ella tenía 19 años. Supuestamente Di fue "obligada" a entregar óvulos que fueron fertilizados con el esperma de Charles para asegurar que ella fuera capaz de concebir un heredero real. Según los rumores y la novela, uno de los médicos robó un embrión y se lo implantó a su mujer.

Según el Globe, William siempre estuvo "desesperado" por saber si Sarah existía. Por eso aprovecharon el viaje a Nueva York para encontrarse con ella.

Lo que Sarah le contó a Kate en ese encuentro lo hemos visto seguro en el guión de alguna película una que otra vez. Mire. La hija secreta confesó que no tenía idea de que sus padres no lo eran en realidad hasta que estos murieron en un... ¡accidente de auto! Fue entonces que la joven halló un ¡diario! donde se enteró que era un producto in vitro. Se embarcó en una incansable campaña por dar con sus padres biológicos. Pero recibió una llamada anónima, amenazándola de muerte si seguía buscando.

Fue entonces cuando decidió abandonar Gran Bretaña y huir a Estados Unidos. Según el Globe, Kate quedó en shock al ver lo parecida que Sarah es de su hermano William, pidiéndole a su marido el príncipe que investigue a fondo porque podría ser que en realidad sea su hermana. Para agregar dramatismo apocalíptico a esta historia, el Globe advierte que si una prueba de ADN confirmara que Sarah es la hija de Diana y Carlos, un total pandemónium se desataría en Inglaterra, ya que sería legalmente hereda al trono al ser 8 meses más grande que William. Pero en Londres a nadie parece preocuparle demasiado.

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