En un siglo dominado por la música popular progresivamente industrializada, globalizada y tecnificada, sigue habiendo compositores como Rodrigo Navarro Belbruno, que eligen transitar la senda de lo clásico o académico. El salteño, que es licenciado en Artes Musicales, se encuentra desde hace alrededor de diez días en la ciudad de Fuchu (Tokio), becado por el Ministerio de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología del Gobierno de Japón, para realizar -primero- un curso intensivo de idioma japonés y luego, completar un posgrado en composición.
"Me recibí en la Universidad Católica de Salta a fines del 2013. Mi idea es poder vivir de la composición, aunque sé que es algo difícil y un poco utópico, considerando que estamos hablando de música académica contemporánea y no de música popular", le contó Rodrigo a El Tribuno desde su residencia en Fuchu, ciudad que descubre paso a paso, siempre predispuesto al asombro.

"Creo que cualquier cosa que pueda decir sobre la primera impresión va a ser injusta, porque no es para nada determinante. Pero puedo decir que al día siguiente de mi llegada y hasta este momento, no deja de sorprenderme cada cosa que veo, yendo desde comportamientos, hasta el orden, la limpieza, la arquitectura, el aprovechamiento del espacio...", contó Rodrigo.

La beca MEXT (Monbukagakusho) que obtuvo el compositor salteño es otorgada por el gobierno de Japón a estudiantes extranjeros para que estudiar en universidades de ese país (más información en el sitio web de la Embajada de Japón), con el fin de que se interioricen sobre el idioma y la cultura japonesa. "Como en mi caso es una beca de posgrado, uno de los requisitos era tener una carrera de grado. Por otro lado, también es requisito tener un buen nivel de inglés", explicó.

"Por tanto -agregó- la beca consiste, primero, en hacer un curso intensivo de japonés, dependiendo el nivel de japonés de cada becario, y luego ingresar en la universidad puntual donde cada uno continúa su formación, primero como estudiante de investigación y luego como estudiante regular de master o doctorado. En mi caso, luego de hacer el curso de japonés en la Tokyo Gaikokugo Daigaku - Universidad de Lenguas Extrajeras de Tokio, continuaré en la Tokyo Geijutsu Daigaku - Universidad de Bellas Artes de Tokio, donde estudiaré composición", se explayó el salteño.

Rodrigo Navarro Belbruno tiene 27 años y sus estudios formales de música comenzaron cuando tenía 15, con el violín. Pero la música clásica siempre estuvo ahí, en el piano que tocaba su mamá y en los discos que escuchaba su papá. "A pesar de que de chico no me gustaba, en algún momento comencé a entenderla y nunca más me pude alejar", confesó.

Hoy, Rodrigo compone música académica contemporánea, "que vendría a ser música clásica pero de la actualidad" -aclara-. También es autor de algunas piezas de música popular e hizo arreglos para Los Rancheros, para orquestas infantiles y para cantantes folclóricos como Jorge Rojas.

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