Cada versión de un tema reconocido conlleva una oportunidad interpretativa y de creación únicas. Así lo entiende la banda Cover Songs, en carrera desde enero de 2015 y formada por Federico Alvarado (36, voz masculina), Vanesa Torres (31, voz femenina), Diego Torres (28, bajista), los gemelos Iago y Deyvi Burgos (30, tecladista y guitarrista) y Santiago Alvarado (16, baterista).
Ellos dicen que lo suyo es la música, aunque Federico, Vanesa y Santiago deban repartirse entre su predilección por el arte y sus ocupaciones estudiantiles y laborales.
El resto de los músicos se dedica al ámbito artístico de lleno y participa de otros proyectos propios y ajenos en el medio salteño.
Cover Songs es la banda de staff de un hotel de categoría cinco estrellas de la ciudad. Allí tocan cada jueves y ya alcanzaron sesenta shows consecutivos. Ellos reconocen que si bien existen pocas bandas locales, estas contienden entre sí por cuidar los recintos que cada una ha fidelizado. Sin embargo, esta realidad no ensombrece los sueños. "Tenemos la visión de ser la banda de covers más importante del Norte argentino", declara Federico, con la certeza de quien decreta un destino en el centro de una hoja en blanco y no como una nota marginal. Ellos reversionan temas de diversos géneros. El repertorio es diversificado y son capaces de interpretar cómodamente baladas, chachachá, pop, temas de los 80, cumbia y rock nacional. Animan fiestas privadas, esos espacios en los que el público valora tanto la posibilidad del reencuentro con un cantante favorito, con una sonoridad que lo lleve al recuerdo, con una letra que le cree un estado emocional propicio para el festejo.

Creando lazos

Federico y Vanesa se conocieron hace diez años en un taller de canto que dictaba Laura Serrano. Ella cantaba en una banda similar a cover Songs. "De chiquita descubrí una pasión por el canto y a partir de los 17 años empecé a perfeccionarme", contó a El Tribuno. Cursó el profesorado de Inglés, se recibió y ejerce la docencia. Proyecta un día vivir de la música, pero mientras tanto equilibra los ensayos con las horas cátedra. "El canto es una pasión y este tipo de banda permite seleccionar temas que nos gustan, y entonces uno les pone su impronta. A mí me gustan las baladas, la salsa, lo latino y el folclore -cantado con ellos- también", señaló. Diego lleva este género inscrito en el alma. Declaró que hace diez años trabaja exclusivamente de músico y es autodidacta. "Aprendí más callejeando, de tocar con uno y con otro, y voy aprendiendo de distintos músicos. Por ahí músicos de gran nivel me tuvieron una gran paciencia, como Rubén Chammé, que fue mi profesor de armonía; o Daniel Ríos, que fue productor de Los Nocheros. Con ellos aprendí a tocar y no me bajé de hacerlo", comentó. Parafraseando a Gabo, Diego dice que el ser músico es indudablemente el mejor oficio del mundo. "Tiene sus complicaciones, pero lo bueno es que vas conociendo a gente que es muy buena, viajás y la gente te abre las puertas con mucha alegría", definió.
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Los gemelos

La semejanza física es, sin duda, solo la parte saliente de una conexión tan interesante como la gemelar. Iago y Deyvi coordinan entre sí sus instrumentos sin mirarse, sonríen al unísono -e involuntariamente- mientras tocan. "Desde niños, hemos vivido con familias que ya vienen tocando. Ellos nos han rodeado de la música y nuestro padre nos la inculcó también. Él era mánager de bandas de covers. Creo que por ese lado estuvimos escuchando, viendo cómo ensayaban y demás", contó Iago.
Ambos cursaron estudios formales en la Escuela de Música José Lo Giúdice durante la adolescencia. Acotaron que desde hace once años que la siguen "pechando" con Alma Sideral, una banda de rock.
"Estamos felices de poder dedicarnos completamente a la música. Para vivir de esto todavía nos faltan algunas cosas, pero estamos felices de que a los dos nos guste esto", dijo Deyvi.
Santiago cursa cuarto año de la secundaria y en el futuro se imagina pilotando aviones comerciales. Por el momento, dado que domina ritmos y patrones complejos de uno de los instrumentos más populares del mundo, la batería, integra la banda comandada por su papá. El líder de Cover Songs, Federico, es gerente regional del NOA de una consultora que brinda asesoramiento a empresas en recursos humanos, marketing y otras áreas.
Es notable en su discurso la pertenencia y formación en estos ámbitos cuando analiza la banda. "Tratamos de buscar temas de repertorios conocidos, clásicos. Los chicos son exigentes (por los gemelos y Diego) y tratan de versionar a la perfección, de que el cover salga lo más cercano a la realidad del tema, que mantenga la base original", comentó. Añadió que a todos los miembros de la banda los iguala el escenario y el trabajo durante los ensayos que garantiza la calidad.
"Hoy es una pyme que funciona con todas las de la ley, que alía una fuente de trabajo y una pasión", concluyó.

De ruta en ruta

Una banda como Cover Songs se lanza una y otra vez a los caminos. Las anécdotas ruteras, entonces, se multiplican. Venían de tocar en San Pedro de Jujuy y de Torzalito a Salta -en un sector que acostumbra a no tener señal de telefonía celular- se quedó, a las cinco de la mañana, uno de los dos vehículos que los transportaba. Federico bajó a hacer dedo. "¿Quién te para a esa hora en plena ruta? Tuve la suerte de que paró una familia que venía a Salta para dejar una encomienda y llegué al auxilio, tiritando de frío en la caja de una camioneta", contó. Añadió que celebran la sinergia que transmiten juntos cuando llegan los aplausos. "Lo mejor sucede cuando la gente nos dice: 'Van a llegar muy lejos'", dijo. Y el boca a boca hace el resto.

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