El Museo de Arte Contemporáneo de Salta (MAC) inauguró el viernes cuatro exposiciones que constituyen un interesante muestrario de la diversidad de lenguajes con que se manifiesta el arte actual. En las salas distribuidas en las dos plantas de Zuviría 90 se podrán apreciar hasta fin de mes obras del Premio Fundación Williams de Arte Joven 2014, en la disciplina fotografía. Este galardón fue creado en el 2008 como medio para estimular la producción de los artistas jóvenes del país. Se realiza cada dos años y en cada edición se premia una disciplina diferente de las artes visuales. En esta oportunidad se eligió la fotografía.

Otra de las muestras destacadas que presenta el MAC le pertenece a Nora Iniesta, artista argentina contemporánea cuya temática reside en la representación plástica de una iconografía ligada siempre a un solo lugar de pertenencia: la patria. En esta ocasión, presenta en el MAC "Celeste, blanco y celeste II", que incluye instalaciones y objetos.

En sus trabajos recientes, Iniesta viene explorando las resonancias íntimas de los colores patrios. En ellos, el celeste y el blanco se asocian a materiales añosos y baratijas, a objetos de lujo y cotidianos, al mundo actual y al de los recuerdos. Sobre infinidad de texturas y soportes, estos colores provocan connotaciones que no son solo visuales, sino, ante todo, afectivas. Por este motivo, no resulta excesivo decir que las obras de esta artista modelan los imaginarios, los valores y las fibras de la sensibilidad colectiva.

Una tercera muestra le aporta el sello local a la variada programación del MAC: "Divisadero" suma performance, instalación, escultura, dibujo y video instalación. Se trata de una muestra colectiva de Sergio Díaz, Mario Córdoba, Santiago Gasquet, Javier Soria Vázquez y Guido Yannitto.

"Divisadero" es una muestra abarcativa en cuanto a las posibilidades en el que el arte actual se manifiesta. Las diferentes miradas y posicionamientos que los artistas deciden exponer mediante sus obras dan pauta de procesos con puntos tan disimiles como semejantes.

"Divisadero" ubica al espectador en un punto estratégico, para ser testigo de la construcción y puesta en órbita de un espacio, un sistema en el que todo sucede en la persistencia del tiempo, en el que la necesidad de replantear cada signo es vital para su subsistencia.

Finalmente, enmarcado en el Proyecto VACA (propone la intervención mensual de las vidrieras del MAC por parte de un artista local) se presenta "Microcosmos", de Federico Coscio. La obra hace alusión al famoso símbolo del renacimiento, el "Hombre de Vitruvio". Federico Coscio intenta mostrar cómo los arquetipos son parte de nuestro cimiento cultural colectivo, donde se enraízan problemáticas contemporáneas. En su obra reemplaza a la figura masculina por una mujer, y al concepto "cuerpo humano" por "organismo vivo", generando una "Mujer Vitruviana".

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