Si corremos para atrás quemamos el doble de calorías, mejoramos el equilibrio y nos recuperamos de lesiones muy comunes. Es porque se necesita un 30 por ciento más de energía y golpeamos el suelo con más suavidad.
Otra: antes eran más inteligentes. El tiempo de reacción de los seres humanos se enlenteció desde 1889 hasta ahora en Occidente, con un descenso del coeficiente intelectual de 14 puntos.
La tercera: se calcula que en el aire que respiramos en un edificio un millón de bacterias por metro cúbico. Las sillas y los teléfonos son las superficies más contaminadas son las sillas y los teléfonos con bacterias presentes en la piel, la boca y la cavidad nasal. Y se comprobó que las ocupadas mayoritariamente por hombres están más sucias que las que utilizan las mujeres.

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