De amor y de guerra. De caballeros y trovadores. Ayer los concurrentes a Mercado Medieval pudieron colarse por grietas que los llevaron de regreso en el tiempo. Específicamente al medievo, aquel periodo que muchos entendieron como de estancamiento cultural, y ubicado sin precisión entre la gloria de la antigüedad clásica y el renacimiento. Pero al que otros, revisionismo histórico aparte, rinden culto sacándole su brillo de épica fantástica.

A la tercera edición de la feria no solo se dio cita el fandom del género, sino que muchos salteños no tan embebidos en los temas y recreaciones asociadas a este periodo de la humanidad aprovecharon para recorrer puestos que ofrecían un merchandising diversificado. También comieron alimentos que se elaboraban en la época expedidos en una taberna y se sacaron fotos con personajes ataviados al detalle que desfilaban por el predio.

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Luchadores

Entre la vegetación boscosa de Vaqueros las armas de guerreros medievales chocaban entre sí con un frenesí que despertaba exclamaciones del público. Familias completas asistían a la lucha entre Pecari Wildschweine Krieger y León Albino. Hijos sobre los hombros de sus padres, palos de selfie, celulares en alto. Los presentes desplegaron todos los recursos para registrar en las retinas y las lentes un espectáculo de llamativo realismo. Albert Schwarz (43) y María Eugenia Moyano (32) pertenecen a Pecari Wildschweine Krieger, dedicado a la práctica del combate medieval. Este equipo se inició en Córdoba, pero con la difusión de su existencia se sumaron personas de Buenos Aires, donde se conformó otro grupo. El buhurt es un deporte full contact. Se lucha en forma individual y grupal, y consiste en sacar de combate al contrincante. No se trata de una simulación, sino que se utilizan recreaciones de armas y armaduras de la Edad Media. Si bien es mixto, las peleas se dirimen entre personas del mismo género.
Según Albert, el capitán del equipo, los torneos suelen hacerse en ferias medievales, pero también se participa de mundiales.

De hecho el último se realizó en Praga (República Checa). Argentina resultó décimo sexta y cayó en relación con 2015, cuando se había ubicado sexta. Pero Albert confía en un mejor desempeño -concienzuda preparación mediante- en 2017, cuando el encuentro se haga en Fráncfort (Alemania). "Esto exige mucha preparación física, es agotador, muy explosivo. Estado físico, fuerza y agilidad son tres requisitos importantes; pero entrar entra cualquiera al equipo y ahí se va haciendo", señaló Albert, quien es licenciado en Administración de Empresas y trabaja como martillero. El pesado equipo que llevan vale alrededor de 12 mil pesos, pero generalmente ellos no lo compran a los artesanos dedicados a trabajar metales y cuero, sino que aprenden ellos a hacerlo y entonces ceden los costos hasta totalizar 2 mil pesos. Acerca de sus compañeras Albert comentó que las peleas no son mixtas, aunque muchas mujeres plantean que esto se revise.

"Para los vikingos en la pelea hombres y mujeres eran iguales. De hecho en la Edad Media hubo muchas mujeres guerreras, Juana de Arco una de las más conocidas, porque la caballería no era privativa de los hombres", destacó.

María Eugenia Moyano es una de las que observa que la fuerza y el peso superiores de los hombres la coloca en una situación de desventaja. Ella proviene del paintball y se llevó consigo la adrenalina, la acción y la diversión de este juego de estrategia al buhurt. "Para este deporte es preciso tener estado físico, no quedarse sin aire sobre todo, porque por el peso de la armadura todo movimiento cansa. Yo estoy en 56 kilos y la armadura debe de pesar unos 4 o 5", comentó. Añadió que en Córdoba hay varias chicas practicando, en San Juan dos y en Buenos Aires cinco. Si tienen bronca se la sacan. "Para los que les guste la adrenalina y tengan mucha bronca para descargar es muy bueno. Te saca todo de adentro", dijo entre risas.

Camaradería

Una de las virtudes del Mercado Medieval organizado por Doris David y Pablo Chireno es que propicia la conexión entre generaciones y grupos con intereses comunes. Por ejemplo, el equipo de soft combat tucumano León Albino está pensando dedicarse al buhurt y asistió para conocer a Albert. A David Ardiles (19), estudiante de Ingeniería en Mecatrónica; Exequiel Guevara (32), profesor de Plástica y Música; y Mauricio Paz (28), empleado de comercio, los une la pasión por la Edad Media. "Lo que más me atrae es sentirme un caballero, pelear uno contra uno", dijo Mauricio. "Los hombres nos inclinamos a la pelea con espadas, un sueño que tenemos desde niños", añadió Exequiel.

Narración oral

El arte de narrar, de contar historias verídicas o ficcionales, se remonta al génesis del hombre. El volumen de la voz, sus tonos, pausas y silencios; los ritmos y cadencias, las distintas inflexiones moduladas para encarnar diversos personajes; las onomatopeyas, las imitaciones de sonidos... Todo ese histrionismo se agita en los relatos del Arpa Errante. "Una noche de invierno, /a la hora de las campanas/ sucedió esta historia/ que los juglares cantaban/ que cuenta de un caballero/ y dos bellísimas damas/ de ellas dos, la que era rubia/ le hizo saber que lo amaba/ pero el soñaba con otra,/ de negra cabellera larga...". Atraído por un encantamiento desfasado el público comienza a agolparse en torno del poeta. Diego Ruggeri (44) es artista y escritor. Vive en Buenos Aires y ya publicó una antología de cuentos "El ruiseñor y la golondrina" y otra de poemas "Romance del sangrante caballero". "Me gusta la literatura de todo el mundo, pero que date del 1900 hacia atrás, por una cuestión de ritmo y de sonido.

La literatura más contemporánea, al dejarse de leer en voz alta y al no hacerse más recitados públicos, se vuelve muy chata. Pierde ritmo, pierde dimensiones. Si trato de recitar autores contemporáneos que hasta son premios Nobel como Mario Vargas Llosa, hay una diferencia enorme. Por supuesto que hay otros autores como Juan Rulfo o Herman Hesse que conservan esa musicalidad que antes era natural en la literatura", explicó. También existe una visión mítica del mundo en el medievo, distanciada del materialismo imperante con la que Diego dice identificarse.

El bufón

Rodeado de un auditorio que lo miraba con ojos asombrados -y a veces azorados- de niño, el bufón Ñakañaca desplegaba su encanto. Felipe Lamas (30) calló un momento la voz de su personaje para contarle a El Tribuno que es carpintero y ebanista. Nació en Santa Fe, pero hace cuatro años se radicó en Salta. Refirió que los bufones, hombres o mujeres, muchas veces niños, enanos o personas deformes, han ocupado un lugar privilegiado junto a reyes y poderosos. Sus habilidades cómicas en pantomimas y representaciones histriónicas o burlescas, su destreza en acrobacias, malabarismos y otros juegos eran sus características.

Pero estos personajes que a veces encubrían una honda miseria recibían un privilegio que les otorgaban por convención social: ante los poderosos podían decir lo que a nadie le estaba permitido pronunciar o reírse de quien nadie osaría hacerlo. "Todo se puede rescatar del bufón y hacen falta bufones porque más allá del payaso y del clown, el bufón tiende a ser más ácido, más satírico, hacen falta para que critiquen y nos ayuden a reírnos de nuestra realidad. Desde el humor el bufón permite reflexionar mucho y está bueno eso de no tener pudor para reírnos de todo, siempre y cuando seamos conscientes de que ridiculizamos algo para poder cambiarlo", opinó.

La sorpresa

La recreación con sorprendente detalle del trono de hierro de la serie emitida por HBO "Game of thrones" fue el sitial favorito del público para llevarse un recuerdo de Mercado Medieval 2016. El periodista y operador de radio Eduardo Pece (35), integrante del Clan Fantasy, contó que diez personas estuvieron involucradas en el armado de esta maravilla.

El trono lleva por base una silla de mimbre y casi todas las espadas son de tergopol cartapestado o cartón de pizza reciclado. Luego lleva madera en la base, cola vinílica y cinta. El escaño que imita al forjado con las espadas de los enemigos rendidos de la ficción les demandó tres semanas de trabajo. Clan Fantasy es un grupo integrado por amantes del manga, animé y cómic. También produce estrenos temáticos y cumplirá 11 años difundiendo la cultura pop en Salta. Otro éxito suyo fue el concurso de cosplay que organizaron para Mercado Medieval.

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