En la Deán Funes 28, entre España y Caseros -el edificio que una vez albergó a la AM 840 Radio Salta- hoy funciona Milenium TV "La televisión que se ve". Para encontrarla, dependiendo de que se tenga TV (aire) o CATV (abono por suscripción), se debe sintonizar las señales 17 o 68.
No existe singularidad en el eslogan, salvo que, a contrapelo de que la televisión se trate de un sistema de transmisión de imágenes a distancia, en este medio de comunicación trabajan 5 ciegos entre un plantel de 20 empleados.
Uno es el director y propietario de Milenium, Juan de la Cruz Martearena (49). Juan tuvo glaucoma congénito y tras 18 operaciones en la vista le extriparon ambos ojos. Él siempre estuvo ligado a las comunicaciones. Se recibió de Analista de Sistemas y es locutor del ISER. Fue propietario en los 90 de la radio Horizonte. Su voz de timbre peculiar y sonoridades profundas marcó una época con las lecturas de poemas que incluía entre un tema romántico y otro.
También trabajó en Canal 11 y Gold Vision. Juan tuvo la visión reducida gran parte de su vida, pero quedar totalmente ciego fue un remezón durante el cual lo sostuvieron su esposa Rita Córdoba y su hija Daniela (30), ambas ciegas.
"Siempre digo que quedarse ciego es como extender la mano y tratar de ver por esa mano. Algo que no se conoce ni se imagina", define. Sin embargo, se desempeñó como profesor de Informática y siguió grabando para muchas radios.
En 2010 condujo el programa "Gana, ganando" por Canal 10 de aire. En este envío adolescentes y jóvenes contendían en dos equipos respondiendo consignas de cultura general. "Yo tenía mi voz en off y lo conducía, mirando hacia donde estaba la cámara. Algunos televidentes se tomaban a chiste que yo saliera con lentes de sol. Me los ponía para que no se viera que no tengo ojos, pero ellos creían que yo veía y llamaban para decir: 'Che, sacate los anteojos que no estás en la playa'", recuerda.
En diciembre de 2014 alquilaron el edificio donde había funcionado la AM 840 radio Salta. "La verdad es que con bastante esfuerzo logramos tener muy buena potencia", comenta, orgulloso. Además de Juan trabajan en el canal otros 4 ciegos: los sonidistas Nicolás Navamuel (21) y Eduardo Aguilar (25), el armador de jingles René López (26) y la hija de Juan, Daniela (30), que cumple la función de recepcionista mientras estudia sus últimas materias de Psicología.

Integración

Según el artículo 8 de la ley N° 22.431 el Estado nacional -es decir, los tres poderes que lo constituyen, sus organismos descentralizados o autárquicos, los entes públicos no estatales, las empresas del Estado y las empresas privadas concesionarias de servicios públicos- están obligados a ocupar personas con discapacidad que reúnan condiciones de idoneidad para el cargo en una proporción no inferior al 4% de la totalidad de su personal.
Sin embargo, según Juan -y los indicadores sociales de este sector- estos plenos derechos no se hacen valer. "La verdad es que la gente considera que un ciego es una carga y la excusa para no emplearnos es que el local no está adaptado para nosotros", señala Juan. Tal vez por la fuerza de la experiencia propia él buscó que su canal de televisión fuera un espacio basado en la equidad y en la inserción incondicional.
"Sé de qué son capaces las personas ciegas. Está el mito de que por poco más hay que sentarnos, pararnos, bajarnos y subirnos; pero la realidad es que nosotros vemos con las manos, simplemente", expresa.
"Todos vamos y venimos en colectivo como cualquier persona y aquí dentro no usamos los bastones blancos. Yo hasta a la antena del canal me subí para arreglar los conectores. Los sonidistas van y les ponen a los periodistas los micrófonos solaperos, tiran cables...", añade. Recalca que existe desconocimiento de las potencialidades de las personas con discapacidad como ciudadanos que han podido formar familia, desarrollar sus vocaciones, seguir sus proyectos, y ahí es donde él plantea al Estado y a los empresarios que puedan acompañar esta participación que él propicia.
"No es que podamos porque 'bueno, pobrecitos los cieguitos', sino que acá los tengo sonando a todos para que hagan un trabajo de calidad. Intento hacer lo mismo que hacía con Horizontes pero en televisión, que aquí trabajen voces habilitadas, que los separadores tengan calidad. Nuestra intención es hacer las cosas bien, pero la complicación es que no nos pagaron pautas oficiales del año pasado. Todo lo que pedimos es trabajar, no queremos que nos regalen nada", señala.
Por ello invita a los particulares a alquilar espacios y a auspiciantes a patrocinar en Milenium Televisión.


¿Qué te pareció esta noticia?

Comentá esta noticia