Si hay algo que caracteriza al espectador sentado en una butaca y de cara al escenario es esa seguridad de que todo peligro está desactivado para él. De esto carecerán los 35 espectadores que se animen a la experiencia propuesta por "El imperio de lo frágil", una obra de teatro en diálogo con el arte contemporáneo que se presenta solo en museos, utilizando las salas como tablas y las muestras de escenografía. Así, la ausencia de proscenio lo coloca en un papel de testigo, derribando la clásica cuarta pared y haciéndolo abandonar su condición inherente de asistente.
De acuerdo con los organizadores "El imperio" se instala como un readymade en el campo del arte contemporáneo, efectuando un ejercicio de despliegue exhaustivo de su universo en el interior de los museos que la hospedan y generando una experiencia performática novedosa para los espectadores: habitar por dos horas una suerte de película en vivo que los invita a perseguirla de una sala a otra, de una obra de arte a la siguiente, y cuya narración pone en juego las tensiones entre arte, vida, amor, ambición y poder. Es por ello que, a pesar de los desafíos experimentales que plantea, no deja de narrar ni resigna el sentido épico del teatro, defendiéndolo con las herramientas propias de su campo: aquellas derivadas de la voluntad de representación y ficción.
Admiten solo 35 espectadores por función y el derecho de espectáculo vale $150.
Richard es un arquitecto encargado de desarrollar el proyecto cultural Puerto de la Música, ideado por el gran Oscar Niemeyer. Laila es una joven estudiante de Bellas Artes que quiere consumar su propia idea, aprovechando la efímera estadía de Doriss, un artista rosarino contemporáneo que triunfa por el mundo a través de intervenciones de una provocación corrosiva.
El nudo del conflicto se provoca cuando Laila avanza con su proyecto de sex art junto a Doriss, una performance que consiste en la consumación real del acto sexual en diferentes museos del mundo. La idea cuenta con la resistencia lógica de Richard, pero poco a poco él también se va incorporando al proceso creativo, donde la forma debe superar al contenido.
La obra es una pincelada que se va hundiendo en el tarro multicolor de la posmodernidad. La performance y la provocación permanente del artista, los museos más reconocidos del mundo occidental como mecas de la consagración, y las siderales cotizaciones de los actos más extravagantes forman parte de las situaciones que le dan forma a este relato que va transitando, uno por uno, los pisos de cada museo que visita.
"El imperio" se presentará en el Museo de Arte Contemporáneo (Zuviría 90) en cinco funciones: el 30 de noviembre, a las 20; el 1 de diciembre, a las 20; el 2, a las 20 y 22.30; el 3, a las 20 y 22.30; y el 4, a las 20. El 29 de noviembre el autor y director de la obra, Sebastián Villar Rojas, y el elenco brindarán la charla "El teatro como readymade: el espacio vacío entre la sangre y el ketchup".
Actúan Julio Chianetta, Juli Morán y Luciano Matricardi, la producción integral es de Cindi Beltramone, diseñó el vestuario Romina Pirani, y la dramaturgia y dirección es de Sebastián Villar Rojas. Para hacer reservas se debe entrar en la fanpage El Imperio De Lo Frágil.

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