"Odio la decrepitud. Son esos 30 años que la ciencia nos ha dado después de los 50. El ser humano tiene estos 30 años a costa de una cosa espantosa que para mí es la decrepitud. Uno empieza a ver menos, a escuchar menos, un buen día se cagó encima. La decrepitud no es una sobrevida agradable, te duele todo, qué sé yo. Y yo debo estar entrando en eso, evidentemente", fueron las confesiones del Indio Solari en un documental que ayer se estrenó.

Pero esas no fueron las únicas frases de tenor íntimo que disparó dado que profundizó en su enfermedad del Parkinson, en sus miedos y en que incluso alguna vez pensó en pegarse un "corchazo". Lo hizo en el marco de una entrevista con Mario Pergolini cuyas tomas se fueron intercalando en el documental "Tsunami" junto con imágenes de su último recital en Tandil, en marzo de este año. Precisamente en el recital donde confesó cuál es la enfermedad que sufre.
“Es una oportunidad muy especial la muerte. Para liberarte de tus compromisos y hacer lo que quieras”, dijo entre sollozos al ser consultado acerca de qué lo emociona.

"Me empecé a dar cuenta porque un buen día me iba a cortar las uñas, y empecé (hace el gesto del temblequeo). Al otro día me iba a abrochar un saco, y me costaba embocar el botón. Así empecé a desconfiar de esas pequeñas cosas. Pero para eso hay medicamentos. Tengo que tomar 10 ó 12 pastillas. Antes de esto tuve Hepatitis C, que era como tirar la moneda. Gracias a Dios no quedó el virus. Últimamente tomo un montón de pastillas, pero no de las que me gustan a mí, de las que le gustan a la medicina. Cuando me olvido de tomarlas lo siento. La vida bohemia te enseña a ser díscolo, y yo a la noche tengo que tomar cuatro pastillas todas juntas. Anoche me olvidé..."
“soy adorador de la juventud y es una cosa que se te escapa de las manos. Me doy cuenta que no sirvo para viejo. Y odio la decrepitud que son esos 30 años que la ciencia médica nos ha dado. No es una sobrevida agradable”

El estreno de la película había sido previamente anunciado y eso provocó que la página de Vorterix que la alojaba colapsara por varias horas y que se volviera el tema tendencia en las redes sociales. El material fue dirigido por el binomio de Julio Leiva y Maximiliano Díaz y estará disponible online hasta el miércoles a las 23.59.

Sentado frente al periodista y empresario, bebiendo whisky y con dos grandes ventanales que permiten apreciar la sierras de esa región del centro de la provincia de Buenos Aires, Solari se entregó a una charla abierta.
“Es una oportunidad muy especial la muerte. Para liberarte de tus compromisos y hacer lo que quieras”, dijo entre sollozos al ser consultado acerca de qué lo emociona.En esa línea emotiva, añadió que “estoy dejando de fumar para no darle una mano a la bella señora. Ya tengo 67 pirulos. Tengo facilidad para dejar todo tipo de sustancias, pero el alcohol me gusta, me sigue gustando”.

El músico que en solitario registró cuatro álbumes desde 2004, opinó con crudeza acerca del desenlace de su historia con Los Redondos y sostuvo que “plagio es la melodía. Por eso cuando yo digo: 'Mis canciones de la época de Los Redondos', es porque son mis canciones. El único que hizo canciones, el leitmotiv, soy yo. De pronto, después, hay arreglos, adornos, que hacen que una canción sea mejor que otra. Pero el plagio es si son más de ocho compases de la melodía".
Sin concesiones, agregó: “La familia también te caga. No hay cosa peor que un hermano” y descartó de plano un posible reencuentro porque “ya no es tan frecuente (que nos pidan volver), esta banda (por Los Fundamealistas del Aire Acondicionado) tiene los méritos para hacer lo mismo”.
Pero inmediatamente concedió: “Por supuesto que lo entiendo, pero no han sido testigos de la intimidad de lo que yo he sido testigo. Es una palabra dura, pero es la única que me sale a mí: traición”.
Y desde esa certeza fue tajante: “No hay manera, no. A mí me podés cagar con guita, pero no me podés traicionar. Son dos cosas diferentes”.
En otro tramo de la charla, el hacedor de las placas "El tesoro de los inocentes (bingo fuel)", "Porco Rex", "El perfume de la tempestad" y "Pajaritos, bravos muchachitos", indicó que “el rock nacional siempre me parecieron boleros rápidos, y trato de no ser eso”, pero en otra definición con su sello, antes deslizó: “yo no sé por qué soy el Indio Solari”.

Otras de sus frases

  • "La vida bohemia te enseña a ser díscolo, por eso no tomo las pastillas en el momento indicado".
  • "La decrepitud es una sobrevida nada agradable. Debo estar en eso".
  • "Yo me aferro a la vida; de lo contrario, me hubiera pegado un corchazo hace tiempo. Soy un adorador de la juventud. No sirvo para viejo".
  • "Dejé de fumar para no ayudar a la bella señora"
  • "La muerte es una oportunidad hermosa para liberarte de tus compromisos".
  • "A mí me podés cagar con guita pero no traicionarme".
  • "Disfruto de los placeres de la vida, y me he ganado ese confort genuinamente. Compongo la canción, hago los arreglos, la producción artística, y las ilustraciones; luego fabrico el disco y lo vendo. Simple".
  • "Soda Stereo no era atractivo para alguien de mi edad. Sí me gustó la parte solista de Cerati, que era más aventurera. Pero no sabía quién tocaba en esos discos, quiénes eran sus músicos. Me enteré ahora que Fernando Nalé había sido músico suyo. Para mí, él es Muchacho. Así lo apodé".

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