Las runas surgen en la cultura vikinga y componen un lenguaje de magia que ayuda a llevar el ser hacia una evolución interior y a desvelar mensajes divinos y ocultos. Tal el doble carácter de estas 25 piedras: oracular y de autoconocimiento. Mágicas y proféticas, según el mito estas pequeñas piezas fueron encontradas por el dios mayor de la mitología escandinava: Odín. Él las divulgó entre su pueblo como símbolos de sabiduría y de revelación de todos los misterios. Los vikingos las utilizaban desde el 2.500 a.C. y las hacían de piedras o con huesos de ballena.

También se emplearon como sistemas de escritura.

Se cree que estas piedras salen a la superficie y desaparecen en consonancia con períodos históricos. Además, son atraídas por movimientos energéticos. De acuerdo con Carolina Fernández (41), terapeuta gestáltica, hubo un auge de la utilización de los arcanos durante la antigüedad y la Edad Media.
"Los vikingos viajaban y las dieron a conocer al mundo. Se encontraron restos vikingos en Chile, Bolivia y la isla de Pascua. Después volvieron a ser utilizadas durante la época de Hitler. De ahí desaparecieron y hace diez años volvieron a surgir. En Córdoba y en Buenos Aires no tienen idea de la tirada de runas, mientras que en Salta y Jujuy sí", expresó.

Explicó que la lectura de esta técnica no es tan encriptada como la del I ching y que exentas de interpretaciones poéticas, las runas transmiten mensajes terrenales y directos.

La tirada
La persona que acude buscando revelaciones debe tocar las runas -agrupadas en una pequeña bolsa- con la mano izquierda, que tiene conexión con el corazón. Según Carolina, que trabaja con las runas hace ocho años, así se les transmite energía a las piedras. Cuando cambia de consultante quien las interpreta debe soplar tres veces sobre la boca de la bolsa para limpiar las partes física, emocional y espiritual antes de otra lectura.

Carolina añade que tiene varios juegos de runas. Más allá del material de su factura, debe agradarle a quien las manipula los sonidos que emiten al entrechocarse o caer sobre el tablero de predicción y cómo se siente al tocarlas. Las que ella más emplea están consagradas con una gota de su sangre. Además fueron dotadas de un propósito benéfico. "Cada vez que consagro un elemento que voy a emplear en mis terapias lo consagro por la luz, para la luz y en pos de la luz, lo cual está marcando que no hago magia negra. Hitler usó las runas en toda su campaña. La doble ss es una runa. La esvástica es la misma runa de la doble ss. Cuando él se dio cuenta del poder que tenían hizo traer a todos los que tiraban runas, les sacó información y después los mató. Y por eso consiguió lo que consiguió", cuenta. Añade que las runas son amorales, por lo que el sentido del bien y el mal se los imprime quien las emplea.

El diagnóstico

Carolina, más orientada hacia la parte de autoconocimiento que ofrecen las runas, utiliza un cuero para hacer una tirada con fines terapéuticos que realiza durante una hora de sesión. Este tiene el aspecto de un mapa en el que están delimitados conjuntos y subconjuntos. Este mandala está marcando los aspectos de la vida: el principio, la familia, las relaciones, el amor, los ideales, el trabajo y la felicidad. Además se divide en puntos cardinales, estaciones del año y herencias.

La tirada se hace una vez al mes, durante un año, es decir, un trabajo que se lleva a cabo progresivamente, y en él se ocupan todas las piedras.

Las runas se colocan a 20 centímetros del cuero, todas en la mano izquierda, y se las tira en el medio del campo. Una vez que salen, el tirador saca las que están dadas vuelta. Sí o sí tiene que quedar una en el medio, que marca la esencia de la persona. "Uno se fija en las figuras geométricas que se forman, cómo van siguiendo las partes lineales, en qué lugares quedaron las runas, de qué forma y si tocan dos aspectos de la vida o están exclusivamente en uno. Con esto se hace un cuadro y otro al mes siguiente, después de que la persona trabajó lo que salió en la primera tirada. Si no trabajó en algún aspecto va a salir la misma runa en el mismo lugar. Si lo fue trabajando desaparece la runa, hasta cumplimentar el año cuando termina esta tirada terapéutica", detalla.

Complementa la información aportada por las runas con el feng shui, la wicca, aromaterapia, gemoterapia y terapia gestáltica. Y después da lugar a las preguntas que le quieran hacer hasta que se cumple la hora. Destaca que los varones suelen consultar por aspectos laborales en el 90% de los casos. Mientras que a las mujeres les interesa más saber sobre el amor. Añade que son ellas las más dispuestas a realizar cambios.

Consultas sobre el amor

Carolina revela que la mayoría de las consultas que recibe están vinculadas con la pareja y que suele encontrarse con amores contrariados porque una de las dos partes involucradas no es libre de continuar esa relación. Entonces sale una runa que representa dos líneas cruzadas. “Ahí es claro que en esa relación no hay respeto y libertad y no voy a la moralidad de explicar qué es el respeto, sino la libertad. Por ejemplo, si la otra persona está casada, vos no sos libre de estar con esa persona en el momento en que la necesitás. No es adecuado porque te hace mal”, analiza.

Y aunque dice que no es quién para decirle qué está bien o mal al consultante, deja tres leyes fundamentales para considerar: “Hacé lo que quieras mientras no dañes a nadie y en ese nadie estás vos incluido. Todo lo que hagas debe servir para tu evolución y todo lo que hacés vuelve por triplicado”. También son los principios que enmarcan sus clases de wicca o magia blanca.


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