Mariana Macarena Ohse (22) y Jorge Marcelo de San Víctor (38) son los maquilladores que ayer caracterizaron como zombies a aquellos cuya impericia con pinceles, pinturas y pastas varias los llevó a quedar excluidos de la horda de muertos vivientes, durante las cuatro ediciones anteriores. Sus habilidosas manos lograron insertar a muchos que antes debieron conformarse con la selfie entre medio de los monstruos o con aparecer poco producidos y distantes de sus oscuras imaginaciones. Mientras desplegaba su arte sobre rostros, cuellos, cabezas y extremidades superiores e inferiores, Mariana contaba: "No es que me atraigan los zombies en sí, es el evento, la idea de hacer algo diferente que interrumpa la rutina y la monotonía de la ciudad. Algunos podrán considerarlo tonto, pero muchos otros lo verán divertido o cuanto menos diferente, más aún siendo con fines solidarios". Subrayó, además, que la vocación por ayudar al necesitado y la ausencia explícita de valores políticos, religiosos o ideológicos integran a participantes y público.
Las clases de zombies
Mariana y Jorge dijeron que, dependiendo de cómo se los acicale, los monstruos darán más o menos espacio para la ficción de la mortis causa. Producto de tantas ficciones recorridas y de las demandas de los participantes, los resultados fueron disímiles entre sí. Hubo cadáveres caminantes de aspecto sangriento, otros despellejado y otros pútrido. Jorge trabajaba con total naturalidad porque el entorno de los efectos especiales (FX) le resulta familiar. De hecho él junto a un amigo y socio se dedican a los FX en Salta. Su capacidad y destreza dejaron a varios boquiabiertos y pocos pudieron sospechar que el modelado de muñecos, la impostación de heridas, la creación de partes de cuerpos desgarradas, la fabricación de sangre falsa y otras yerbas conforman su agenda diaria. "Para mí y por mi ocupación, los zombies son mucho. Desde que vi "La noche de los muertos vivos'', de George Romero, una de las primeras películas sobre zombies, hasta la serie "The walking dead'' y los zombies de Greg Nicotero, los zombies en pantalla evolucionaron mucho", expresó. Estos cambios que fueron desde la impronta teatral y grotesca hasta la realidad irrenunciable de la morgue se operaron gracias a la mejora sustancial de los materiales, posibilitada por la tecnología. Así, comentó Jorge, los muertos vivos pasaron de ser simples personas maquilladas a cadáveres recién salidos de sus tumbas. Todo en virtud de agregados prostéticos, trajes de cuerpo completo, dientes y demás elementos que auxilian y llevan a una transformación completa. Consultado acerca de qué lleva la sangre que les aplicaba a los participantes, optó por guardar el secreto como un viejo alquimista: "Te imaginarás que no te puedo comentar los procedimientos. Emulando a Alfred Hitchcock, se puede usar salsa de chocolate y colorante para tortas rojo, que de paso es comestible".
Los zombies y su simbología social
Juntando y coordinando el acopio de donaciones estuvo Micaela Salgado. Ella es tesista de Comunicaciones Sociales y una reconocida cosplayer. Desde hace unos años integra el grupo Gifu, conformado por personas que se disfrazan e interpretan a sus personajes favoritos tanto de videojuegos, como de series, animé o películas. Contó que organizó la caminata zombie atraída por su amistad con Clan Fantasy. "Ellos crearon un espacio en Salta para compartir con todos aquellos que tenemos en común el gusto por lo fantástico, por la ciencia ficción", definió. Agregó que no sentía tanto fanatismo por los zombies en particular. "El género no me llamaba la atención hasta que alguien me pasó el cómic "The walking dead''. Creo que ahí cambié totalmente el concepto que tenía sobre este tipo de historias", detalló. A su lado iban y venían transeúntes que saludaban a los participantes ataviados de zombies. Respetuosamente los felicitaban y les pedían permiso para tomarse una foto. Micaela los comprendía porque lo que más le atrae de los muertos vivos que aparecen en la caja boba y la pantalla grande son sus maquillajes realistas, que la espantan y le encantan al mismo tiempo.
Un símbolo
Diego Farfán Busquets (28) trabaja en la televisión y fue otro de los organizadores de esta edición. Se declaró fanático del cine bizarro y el cine de género zombie. Además forma parte de una productora independiente de ese tipo de filmografía llamada Troz Producciones. "A diferencia de otros monstruos del cine lo interesante de los zombies es que son muy democráticos digamos (risas), ya que cualquiera puede ser zombie. No hay distinción entre ellos ni tienen un poder especial. Se mueven en masa y eso guarda una gran simbología social", reflexionó.

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