Hoy, a las 22, en la Panadería del Chuña, se rendirá un homenaje a Humberto Ceballos, platero salteño de renombre que falleció el pasado 8 de agosto, a los 87 años, dejando un invaluable legado artístico.

Nació el 19 de marzo de 1928 en Embarcación, el "platero del rey", como se lo conocía, aprendió el noble oficio de su padre, Escolástico Ceballos, otro notable platero que fuera uno de los fundadores de la Agrupación Tradicionalista Gauchos de Güemes.

Una de las obras maestras de Humberto Ceballos fue un cofre de plata cincelada, con incrustaciones de oro, que Balduino, el rey de Bélgica, le obsequió a su esposa, Fabiola de Mora y Aragón.

Fueron sus creativas manos las que concibieron, también, las ocho farolas de plata que acompañan todos los años al Señor y la Virgen del Milagro, y que fueron realizadas sobre un diseño del reconocido arquitecto salteño, inmortalizado por sus obras, Mariano Sepúlveda.

La relevante producción de orfebrería de Humberto Ceballos incluye las Llaves de la Ciudad, que fueron entregadas al rey de Bélgica durante su visita a la ciudad de Salta en 1965, y al expresidente Arturo Illia. También las rastras de Los Chalchaleros, las espuelas del bailarín Hugo Jiménez y las estatuillas de los premios de Cosquín.

En 1980, Platería Ceballos participó junto a la delegación argentina en la Exposición Internacional de Osaka, Japón, con otros 60 países. Lo acompañaron los gauchitos Carlos y Raúl Ceballos, quienes lucieron con orgullo el atuendo completo de los gauchos de Güemes, dándole un marco importante a aquella muestra con la platería de don Humberto.

"Será una reunión de amigos con la que evocaremos su paso por la existencia", dijo Carlos Ceballos, su hermano, sobre un homenaje más que merecido para quien supo plasmar en el metal el sentir de una raza y transmitir a muchos discípulos el particular arte del cincel y el martillo.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora