El público podrá disfrutar de este unipersonal que su propio protagonista describe como "una crítica a todas las posiciones de poder, donde se plantea la pregunta ¿El poder corrompe o los corruptos llegan al poder?".

En dos sociedades distintas –una medieval, avasallada por la duquesa y la otra, burguesa, explotada por el dueño de la procesadora de pescados- se desarrolla la historia de un pueblo dividido, la misma es narrada a través de lo ocurrido con cada uno de sus habitantes, con la sencilla pero destacada técnica unipersonal.

Así, un contador de historias demostrará como un hecho insignificante como la caída de un botón desencadenará una catástrofe, para ello desgranará relatos, algunos absurdos, otros delirantes o humorísticos, pero todos llenos de humanidad y ternura.

Guillermo Gerchinhoren, el actor, nos comenta: "nadie es inocente en esta obra, la inocencia es pisoteada y despreciada, pero es la que puede salvar al mundo".

La puesta es sumamente original, cuenta con una escenografía curiosa que representa a los personajes, un desdoblamiento interesante de un recurso que muchas veces queda inerte y superfluo, pero aquí cobra vida y adquiere gran importancia.

Esta obra es un hermoso texto del dramaturgo Martín Giner, dirigida por Omar Pizzorno y protagonizada por Guillermo Gerchinhoren.

Cabe destacar que esta obra fue galardonada en los Premios Victoria a las Artes Escénicas en las categorías de Mejor Escenografía y Mejor Actor Protagónico.

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