Alrededor de 2 mil niños, niñas y jóvenes asisten semanalmente en Salta al Programa de Coros y Orquestas Infantiles y Juveniles del Bicentenario. Las agrupaciones funcionan en escuelas de gestión estatal ubicadas en zonas de vulnerabilidad social, tanto en la ciudad Capital como en Cerrillos, General Güemes, Orán, Rosario de la Frontera, Vaqueros, La Merced Chica y San Lorenzo.
El programa nacional nacido en 2009 entró en terreno inestable en marzo de este año, cuando desde Nación le soltaron la mano y lo dejaron librado a su suerte, pasándole la posta a los gobiernos provinciales interesados en sostener el proyecto.
En Salta, hubo respuesta estatal y les garantizaron continuidad a los cerca de 110 docentes que mueven esta fabulosa e inclusiva máquina de hacer música -y pájaros, diría algún rockero muy conocido. Pero la cosa empezó a estancarse en junio, cuando comenzó a retrasarse sensiblemente el pago de honorarios de los profesores. Los docentes aún no han cobrado lo correspondiente al mes de julio.
A raíz de esto, los músicos que llevan la batuta de los nueve coros y nueve orquestas que funcionan en Salta en el marco del programa, se autoconvocaron para una reunión el sábado 3 de septiembre, a las 9, en el ex-Colegio Nacional. Para la oportunidad se ha citado a los referentes de la Coordinación de Políticas Socioeducativas de la Provincia, para que se dé una respuesta ante la falta de pagos.
Eugenio Tiburcio, docente de clarinete de la Orquesta "Cuchi Leguizamón", detalló a El Tribuno el periplo que atravesaron los docentes del programa desde diciembre pasado: "El proyecto nació en 2009 y se implementó en todo el país. En diciembre del año pasado, debido al cambio de gestión a nivel nacional, hubo una demora en la firma de nuestros contratos, que hasta ese momento venía siendo anual y se renovaba casi automáticamente, En ese momento nos hicieron un contrato de solo dos meses, por enero y febrero. Fue una gran sorpresa pero de todas formas comenzamos a trabajar a fines de febrero, que es cuando reabren sus puertas las escuelas donde funcionamos. Casi todo marzo trabajamos sin contrato y, a fines de ese mes, nos actualizaron los contratos hasta diciembre gracias a que el Gobierno de Salta decidió continuar con el programa. La modalidad es que Nación envía fondos y cada provincia decide cómo usarlos. Sentimos un gran respaldo del gobierno local, pero desde entonces hemos tenido muchas demoras en el pago de los honorarios de los docentes".

Coro.jpg
El músico y docente remarcó que desde que la Provincia se hizo cargo del programa, cobraron sus honorarios como corresponde, del 1 al 10, solo un mes; el resto de los pagos se hicieron con muchísimo retraso. Hoy, vencido casi el mes de agosto, todavía no cobraron julio.
Sumada a la demora de los pagos, los docentes se enfrentan al incumplimiento de los aumentos previstos y a la falta de fondos para gastos operativos que tienen que ver con el mantenimiento de los instrumentos y la cobertura de las necesidades básicas para el funcionamiento del programa. "Este año no hemos recibido nada. Frente a esta situación es difícil imaginar el futuro de este proyecto", señaló Tiburcio.
En el marco del programa, en Salta se crearon nueve coros en las localidades de Cerrillos, Rosario de la Frontera, San Lorenzo, Vaqueros y en los barrios Santa Ana, Limache, Libertad, Asunción y Ciudad del Milagro. Y cientos de chicos salteños hacen música en las siguientes agrupaciones: "Orquesta del Bicentenario" de General Güemes, Orquesta "Da capo a Fine" de barrio Autódromo, Orquesta "Cuchi Leguizamon" del Colegio Nacional, Orquesta "In Crescendo" de Colegio Mitre, Orquesta de la Escuela Walter Adet de barrio Santa Ana, Orquesta Sede Orán, Orquesta Sede La Merced, Orquesta de la Escuela René Favaloro de barrio Castañares y Orquesta del Hogar Escuela.

La música, ese lenguaje universal e inclusivo

El Programa de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles para el Bicentenario está dirigido a niños, niñas y jóvenes que asisten a escuelas de gestión estatal ubicadas en zonas de vulnerabilidad social de diversas jurisdicciones del país.
El modelo colectivo de enseñanza musical surge como una herramienta que ofrece la posibilidad de vincular con la escuela a los jóvenes que se encuentran fuera del sistema educativo. En este sentido, su propósito es mejorar el acceso a bienes y servicios culturales; tender puentes hacia la reinserción de los jóvenes en la escuela; colaborar con la retención escolar; y estimular el contacto y el disfrute de la música.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora