La pareja disfruta de unas vacaciones familiares en su chacra de Punta del Este, donde aprovechan también para compartir tiempo juntos, luego de un año en el que ambos tuvieron muchísimas obligaciones laborales. De entrecasa, (Guillermina con calzas animal print, musculosa de algodón, zapatillas y lentes de sol; y Marcelo, con equipo deportivo de San Lorenzo), los papás de Lolo Tinelli dedicaron un romántico beso a la cámara.

Naturales, no huyen de los flashes y demuestran que están más enamorados que nunca. Como reza el dicho: una imagen vale más que mil palabras y el conductor número uno de la Argentina y su bellísima mujer lo saben muy bien.

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