La música es un territorio tan vasto que abarcarlo por completo es imposible. Sin embargo, siempre es interesante adentrarse en él para conocerlo en profundidad o, simplemente por puro placer.
Los salteños, músicos y melómanos, tendremos la oportunidad de hacerlo mañana, de 9 a 13 y de 16 a 21 en Pro Cultura Salta (Mitre 331), ya que el contrabajista Emiliano Lorenzo dará una "master class" para abordar el tríptico de música "clásica", tango y jazz.
En diálogo con El Tribuno detalló: "Una 'master class' consiste en una clase, de pocas horas o jornadas) en donde se abordan conceptos generales sobre temas específicos dentro de un área del conocimiento. En este caso, hablaremos sobre tres estéticas musicales: la música clásica, el tango y el jazz, sus diferencias y similitudes desde lo armónico, melódico y rítmico. Es decir el estudio de la armonía, los acordes y también los ritmos que caracterizan a estos estilos, aspectos fundamentales la hora de tener un entendimiento más acabado de estas estéticas.
También abarcaremos cuestiones técnicas sobre cómo ejecutar los instrumentos, cómo estudiar música inteligentemente, cómo es el proceso creativo de hacer música y cómo pensarse a uno mismo dentro de una carrera artística o simplemente para el aficionado amante de la música para tener más elementos al momento de apreciar con más claridad desde un tango, un standard de jazz hasta una ópera o una sonata", explicó.
El artista señaló que la clase está pensada para un público general, que no sepa música, y para alumnos del área, que pasarán a ejecutar sus instrumentos o a cantar. "La jornada culminará con un ensamble musical junto a los alumnos".
Variedad de experiencias
Lorenzo tocó en diferentes países y provincias, Salta incluida, y reflexiona sobre la sonoridad de cada región. "Este fenómeno es tan cierto como también el hecho de que cada ser humano tiene su propio y bello sonido para dar al mundo. Y para generar belleza desde el proceso creativo, desde la inteligencia creadora que todos tenemos y desde la técnica. Esta última es la forma que el artista tiene de canalizar y dar forma a esa energía o impulso creativo que todo ser humano tiene y que es fantástico que se desarrolle", analiza.
"De cada viaje y de cada rincón del mundo que visité me llevé no sólo amigos y hermosos recuerdos, sino el aprendizaje de cómo piensan y sienten la música colegas de distintas latitudes. Eso genera en mí una gran riqueza espiritual que, combinada con el estudio técnico constante, hace que esté siempre creciendo como músico y persona. Me abre la cabeza y el corazón", destaca el artista.
Artistas de renombre
Emiliano ha compartido escenario con artistas también diversos, como Raúl Lavié, Charly García, Jaime Torres, Susana Rinaldi, Atilio Stampone, Jairo, Nicolás Ledesma, Hugo Varela y Ariel Ardit, entre otros.
Sobre esta experiencia, rescata: "Siempre pienso y observo el compromiso y profesionalidad. La pasión y el respeto que todos ponen a la hora de hacer música. Sentir como espacio sagrado a la música es darles un sentido y un lugar en nuestras vidas. Anécdotas hay miles, lo interesante será poder analizarlas hoy".
No al encasillamiento
Por otra parte, sobre el arte que lo convoca y la división en géneros, recalca: "Creo que la música nos permite viajar por distintos mundos con gran libertad, si uno entiende su ADN (que es la armonía y el ritmo), y me fascina que en un mundo que algunas veces nos obliga a ser dicotómicos la música me lleva a jugar libremente con muchas estéticas. La música nos permite ser polígamos musicales; imaginemos si solo comiéramos un único plato a lo largo de toda la vida. Sería realmente aburrido. Bueno, imaginemos que sólo nos limitamos a oír un solo estilo de música. Para mí, sería incomprensible. No obstante trabajo dentro de tres estéticas: música clásica, tango y jazz, pero alimento mi alma con casi todas las músicas, siempre y cuando se busque autenticidad estética y respeto para con el músico que la ejecuta y el oyente".
Asimismo, asegura que no le gusta la expresión "música clásica". "Al mencionarla, me remonta simplemente a un periodo de tiempo: el clasicismo, con sus grandes genios, como Mozart. Pero sólo es un periodo estético e histórico. Solemos buscar encasillamientos para el arte. Aclarado esto, creo que vivimos en un período histórico de revolución del conocimiento, está en nosotros redescubrir y tener nuestra mente abierta a esta música".
Y finalmente, sobre el mote elitista de la vertiente académica, subraya: "Está en nosotros, los músicos, evitar que las elites nos encarcelen solo para su uso y abuso. Lo de elite suele ser bastante sectario y cerrado, y es nuestra responsabilidad impedir eso. Está en el publico también dejarse seducir por otras sonoridades, creo que el futuro pasa por la fusión. La pureza como concepto suele ser cerrado y no permite avances. La naturaleza del arte es la fusión", finalizó.

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