Virginia canta el tango como ninguna y en cada verso pone su corazón... Virginia canta el tango con voz de sombra; Virginia tiene pena de bandoneón...

Como escrito para ella, el célebre tango Malena, de Homero Manzi, la retrata, la refiere. Esta enorme artista salteña, que tiene alma gitana, hizo una apuesta fuerte por quedarse en su Salta a entregar el talento que tiene. Cantará este domingo en el Café del Tiempo, en el ciclo que ha llamado "Tangos y milongas", a partir de las 22 horas. En una charla con El Tribuno dijo que la música arrabalera va echando raíces en tierra gaucha.

Tiene 36 años y ha vivido 5 años en Londres, donde estudió Teatro y Actuación. Luego en Buenos Aires vivió y trabajó como artista. Ahora ha creado una banda en Salta para difundir el tango. "Siempre siento que me tengo que ir, pero ahora hice una apuesta fuerte para quedarme. Es difícil Salta, porque hay que recordarle a la gente que vaya constantemente a escuchar tango. Igual, cuando le dan una oportunidad al tango, nunca lo abandonan", expresó.

¿Se va imponiendo el tango en Salta?
El tango en Salta crece día a día. La gente lo quiere bailar, sobre todo, entonces lo escucha para conocerlo más. Incluso hay gente que en los conciertos se para y baila. Es que el tango está enraizado en los argentinos, hay algo adentro que nos mueve al tango, con conecta con él.

¿Será nuestra idiosincrasia?
Sí. Los argentinos somos dramáticos, con carácter, somos sensuales, muy corporales y así es el tango. Representa perfectamente al hombre argentino, al macho, va con la mentalidad nacional. En el tango el hombre lleva a la mujer, pero en contradicción, el macho sufre muchísimo, se desarma y lo cuenta. Confiesa en esa historia que cuenta el tango que lo abandonaron, que lo engañaron, que sufre, se muestra débil, vulnerable, desnuda su corazón.

¿Por eso las mujeres son fanáticas del tango?
Creo que las mujeres aman las letras. Es como que en la letra del tango la mujer encuentra al hombre como ella lo quiere: frágil, sumiso, sufriente. Yo escucho los tangos y digo ¿dónde están esos hombres, esos poetas, esos intelectuales que hacían verdaderos poemas? Hoy todo ha cambiado, es todo toco y me voy, desechable.

El tango remite a la nostalgia siempre...
El tango es un constante volver. No hay tango sin pasado, sin un duelo eterno, es la melancolía de recordar y nunca superar.
Una música acongojada. A la mujer le gusta mucho el tango porque le gusta la nostalgia, el romance, el recuerdo. Encuentra en el tango al hombre que sueña, porque el hombre real es mucho más práctico.

¿Tus favoritos en el mundo tanguero?
Me gusta mucho Homero Manzi, porque su poesía tiene un modo muy particular. Por ejemplo a Malena, de quien él se enamora, la describe fantásticamente. También el tango "Volver", de Gardel, me encanta cantarlo. Tiene toda la melancolía que me identifica.

¿Qué proponés para la noche de este domingo?
Vamos a hacer tangos de Gardel, de Homero Manzi, de Piazzola, todos tradicionales, un poco versionados. Como soy actriz me gusta mucho interpretar lo que digo, actuarlo. Me sale naturalmente la actuación y eso es parte del show, que le da un plus que la gente cuando me ve valora mucho. Los espero a todos, les va a gustar.
.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora