"Señores, yo he dado mi vida por ustedes". Esta es la frase de cabecera de la diva del espectáculo argentino, Mirtha Legrand, cada vez que relata por qué se debe a su público y cuáles fueron los sacrificios que la llevaron a ocupar el lugar que le corresponde.
Sin embargo, estas palabras cobrarán un sentido diferente después de la confesión que hizo "La Chiqui" en su mesa este domingo, durante un momento de profunda emoción.
Mientras sobre el mantel se discutía el rol que cumplen los padres que se ven superados por las exigencias del trabajo, Mirtha comenzó a revelar una fuerte reflexión sobre su propia vida.
"A mí me pasaron factura mis hijos. Yo trabajaba, hacía cine y televisión en ese entonces y yo por ejemplo iba a filmar a las 9.00 h de la mañana. Las filmaciones empezaban a la 1.00 h y volvía a las 8.00 h, y Daniel también volvía a las 8.00 h. Y después de grandes... en alguna oportunidad me dijeron, 'cuando veníamos del colegio queríamos que estuvieras y no estabas en casa'", contó.
"Yo les hacía entender que gracias al trabajo de sus padres estaban en un buen colegio, tenían un buen estándar de vida, bueno, en fin. Pero bueno, el amor es el amor", continuó, justo antes de hacer su fuerte confesión.
"Yo no volvería a hacer esa vida si fuera así. Sí, en serio. Estaría con mis hijos. Estaría con ellos... después de que me faltó mi hijo, no lo volvería a hacer. Me quedaría con ellos", concluyó la diva.

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