Guillermo "Fatiga" Reynoso, mítico integrante de Los Manseros Santiagueños, murió esta mañana a los 80 años en el sanatorio Güemes de Buenos Aires. Tal vez por esa imagen de tipo bueno o por el respeto que genera un artista cuando pasa toda una vida arriba de los escenarios es que Reynoso se convirtió en el más querido del cuarteto santiagueño.
El pasado 15 de agosto había cumplido 80 años y su estado de salud no lo encontraba en su mejor momento. El bombisto se había descompensado durante un recital que el grupo ofreció en Villa del Totoral, Córdoba, el pasado 6 de agosto y a partir de allí no volvió más a los escenarios y debió ser internado. El artista formaba parte de la banda desde 1966, año en el que ingresó al conjunto en reemplazo de Carlos Carabajal.
Con más de 40 años en el conjunto, en varias oportunidades había anunciado su retiro. "Yo ya andaba pensando, no sé si lo voy a poder decir, en un retiro. Creo que lo mío ya es un punto final, por los años que tengo ya uno siente el cansancio", dijo el verano pasado durante una entrevista televisiva a un medio de Córdoba.


Con más de 50 años de trayectoria, el conjunto santiagueño se convirtió en un claro ejemplo de la lucha y perseverancia para llegar al éxito. Con décadas de carrera, el nombre de Los Manseros ganó presencia en el cancionero popular, pero su fama y gran convocatoria a nivel país no llegaría hasta hace un par de años atrás, cuando por esas inexplicables cosas que tiene la música, su convocatoria comenzó a crecer y pasaron a ser números centrales en los festivales más importantes, ganándose el apodo de "Los Rolling Stones del folclore". Con una mayor presencia en los medios, la figura de Reynoso, el más grande del grupo, comenzó a sobresalir por la picardía de sus bromas y aros al momento de conversar con la gente en cada intervalo musical.
El sábado por la noche Los Manseros Santiagueños actuaron en el festival Alma y Vida del Folclore que se realizó en el Centro de Convenciones y a raíz de su mal estado de salud, Fatiga no estuvo presente. Onofre Paz, líder del grupo, fue el encargado de anunciar al público que el bombisto no estaba pasando un bueno momento y se encontraba internado en Buenos Aires. Hoy debían presentarse en el Festi- Orán, pero la muerte del cantante obligó a suspender el show. Sus familiares informaron que los restos del artista serán velados y sepultados en Buenos Aires.


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