Joaquín Furriel es un actor con una ductilidad innegable. Desde el 26 de febrero la pantalla grande será testigo de ello cuando se estrene "El patrón: Radiografía de un crimen". Allí, Furriel encarna a un peón de campo santiagueño que llega a Buenos Aires en busca de un futuro mejor, pero se encuentra con el dueño de una carnicería que lo obliga a vender mercadería en mal estado y somete a él y a su mujer a un grado de esclavitud impensado.
El caso, llevado al cine Sebastián Schindel, ocurrió en 1984 y fue suavizado para esta versión de la que también participan Luis Ziembrowski, Guillermo Pfening, Mónica Lairana y Victoria Rasposo.
"Yo sentía lejano al personaje desde lo físico, pero podía entender lo que le pasaba sensiblemente. Eso, sumado a mi formación y la certeza casi obsesiva de Sebastián respecto de lo que conocía la historia me dio tranquilidad. La película me mostró que estaba en el mejor contexto para involucrarme. Porque lo que había que hacer con este personaje era involucrarse y mucho, para poder estar a la altura de un guión muy bien escrito y de un director que durante doce años estuvo esperando para poder filmar esta película", comenta Furriel, a quién se lo verá con ojos marrones y la dentadura desmejorada.
"Creo que al público le va a interesar mucho, es una historia que a todos nos toca de cerca de una manera o de otra- Además, para el que le gustan los policiales, es una película que tiene mucha tensión, mucha producción. Por otro lado, también habla de los vínculos humanos, cada vínculo cuenta mucho en la historia. Es una película de actuación, donde todo el elenco está involucrado actoralmente. Es una carta muy fuerte de presentación, independientemente de que mi trabajo puede llamar la atención porque estoy muy caracterizado", dice Furriel.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora