La del domingo fue la ceremonia más reivindicativa de la historia reciente de los Oscar y no solo por el polémico discurso del presentador, Chris Rock. Hubo tiempo para hablar de los temas más espinosos e inesperados en una gala que se caracterizaba por ser inocua y previsible hasta el domingo, cuando la agenda social y las injusticias mundiales se colaron en el rincón más glamoroso del planeta.
Cambio climático: Leonardo Di Caprio ganó por fin su ansiada estatuilla. Más allá de los consabidos agradecimientos al equipo de la película El Renacido, el actor aprovechó la ocasión para lanzar un discurso ecologista: "Tuvimos que irnos a la punta sur del planeta sólo para poder encontrar nieve. El cambio climático es real está pasando ahora mismo, es una de las amenazas más urgentes a las que se enfrenta nuestra especie y necesitamos trabajar juntos", exhortó. A ello agregó: "Necesitamos apoyar a los líderes alrededor del mundo que no hablan por los grandes contaminadores y las grandes corporaciones, sino que hablan por toda la humanidad, por los indígenas alrededor del mundo, por los billones de personas de bajos recursos que serán los más afectados por esto, por los hijos de nuestros hijos y por esas personas allá afuera cuyas voces han sido ahogadas por las políticas de la codicia".
Racismo: Las críticas de las últimas semanas habían caldeado el ambiente pero la gala. Frente a esto, Chris Rock no profirió tanto un monólogo como un discurso, no era una concatenación de chistes sino una denuncia del cinismo de Hollywood hecha con mucha gracia. Fue quizá ese su gran acierto. Criticó el racismo de Hollywood y el boicot de sus detractores y arrancó exclamaciones y carcajadas. "No queremos boicotear nada, queremos las mismas oportunidades", demandó.
Abusos a menores: La sorpresa de la noche la dio Spotlight (En primera plana), al alzarse contra todo pronóstico con la estatuilla a mejor película. Los productores aprovecharon la coyuntura (la película narra la investigación periodística que reveló un escándalo sexual en la iglesia de Boston) para visibilizar su mensaje, interpelando directamente al Papa Francisco. "Esta película es una voz, esperemos que la voz se convierta en un eco y llegue hasta el Vaticano", afirmaron los responsables del filme. Un dato a destacar de Spotlight es que, en una secuencia donde se muestra una lista de ciudades donde se registraron casos de pederastia, aparece mencionada Salta.
Machismo: El toque feminista, como no podía ser de otra manera, lo puso Mad Max: fury road. Fue en un galardón menor, cuando las responsables del montaje de la cinta pusieron su premio y la nominación de sus compañeras montadoras de Star Wars como ejemplo de que las mujeres están tan capacitadas como los hombres para montar una película de acción.
Homofobia: El cantante Sam Smith recogió su premio a mejor canción por "Writing's on the wall" y dedicó su premio a la comunidad LGTB, haciendo suya la reivindicación del actor Ian McKellen, que aseguraba que la comunidad gay estaba poco representada en la industria. "Estoy aquí esta noche como un orgulloso hombre gay, y espero que algún día todos podamos estar aquí como iguales", argumentó.
Violaciones: Smith le arrebató el premio a Lady Gaga, pero la cantante tuvo la oportunidad de subir al escenario para interpretar su canción "Til it happens to you". No hizo falta que dijera mucho al respecto, la letra de la canción, que narra el drama que atraviesan las víctimas de violaciones en campus universitarios, hablaba por sí sola. Aún así, la intérprete fue presentada por el vicepresidente de EEUU, Joe Biden, que se encargó de dar una visión muy cruda de este fenómeno.

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