La Quipi ahora es artista destacada de la Ciudad. Merecido reconocimiento para quien tiene la virtud de hacer reír, quizás una de las misiones más difíciles en el mundo adulto.
"¡El Concejo Deliberante acaba de nombrarme Artista Destacada de la Ciudad! Es la primera vez que se otorga este reconocimiento a un standapero en Salta. No estoy segura de qué manera me servirá esto para mi carrera, pero definitivamente lo incluiré en mi speech de levante", anuncia esta salteña que logró insertarse totalmente en la cultura local, con el doble esfuerzo que implica ser mujer que hace humor.
¿Cómo te anunciaron que fuiste declarada "artista destacada de nuestra ciudad por su reconocida trayectoria y logros obtenidos en el rubro conocido como stand up", como dice la acordada de los concejales?
Me lo contaron unos periodistas de ese ámbito. En el acto confirmé que fuera cierto y no una "gastada". Y pensé: "Qué raro que gente de la política, con la que ironizo tanto, me haga un reconocimiento".
¿Qué interpretaste al confirmarlo?
La Quipi estará en mayo con tres presentaciones en Salta. El 2 con el tucumano Gustavo Delgado y los días 9 y 10 con un especialista del stand up, Ricardo Bisignano, en El Teatrino. Un renovado monólogo que no deja de resaltar lo femenino.
Los reconocimientos siempre me generan risa y un poco de vergüencita. Pero en el acto me pregunté para qué te sirve este tipo de reconocimiento y empecé a buscar opciones: para hacer levantes, para llevarlo al boliche en la cartera, para enmarcarlo y se lo doy a mi mamá, para presumir ante las visitas que vienen a casa... Rápidamente empecé a delirar pensando que quizás me den las llaves de la ciudad y con ellas entro en las casas de la gente a espiar, a las panaderías, a los parripollos... Y seguí imaginándome recibir esta declaración con una tiara brillante, como una princesa y desplazarme con ella por todas partes. ¡Sería genial!
¿Y para qué te sirve?
Calculo que es un buen reconocimiento y quisiera saber a quién más se lo dieron.
Anualmente se entregan estas distinciones a personas de la cultura, el deporte, las que trabajan en acciones comunitarias y más, pero es novedoso que se haya considerado el género del stand up...
"Cuando te reconocen por el talento genera mucho pudor. Igual, espero que me den las llaves de la ciudad".
Hay condimentos especiales y es que soy la primera mujer que se dedica a esto en su propia ciudad, tengo un toque de proyección nacional y además lo enseño. Que se contemple el stand up, algo bastante nuevo que se inserta tímidamente en Salta, ya es importante.
Esto, sin dudas, tendrá buen impacto en la gente...
Yo sigo pensando en su utilidad y cuando vino el delivery a dejarme las empanadas de vigilia tenía ganas de contárselo. Creo que esta es una de esas cosas que se pueden contar inclusive a los nietos algún día, porque hay otras en las que también soy buena, pero incontables.
Pero ayuda al currículum...
Sin dudas. Me gusta mucho hacer docencia y tengo una docena de alumnos que buscan desarrollarse en el género. Esta profesión me permite vivir, no sé cómo, pero me banca. Recientemente hicimos un taller con formadores de Buenos Aires en los que se apunta especialmente a desarrollar la escritura, pero a los chicos hay que acompañarlos en el proceso del monólogo para lanzarse solos en un escenario. En unos dos meses más estaremos en condiciones de ofrecer una muestra con los comediantes, con material potente. Seguramente de allí surgirán los nuevos valores.
"Las campañas políticas este año rayan el absurdo y el ridículo. Me dejan el plato servido para darle letra".
¿Cómo responde la gente?
Piden más monólogos, más shows y, sobre todo, reírse más. Aspiro a que en el stand up haya más mujeres, porque nosotras tenemos mucho para decir con humor y osadía.
Que la declaración salga de un ámbito político hacia quien no se calla nada respecto de los políticos, ¿no te resulta un poco sospechoso?
Lo pensé, pero nada me hará callar. Si hay algo que hice últimamente fue "pegarles" a todos, porque esta vez las campañas, acciones y discursos son más sorprendentes y en algunos casos hasta absurdos y ridículos. Tanto que nos dejan el plato servido. La clase política está siempre bajo nuestra lupa y me voy a seguir riendo de ella. En cuanto al reconocimiento, ya nadie me lo toca.
¿Puede significar un empujón para ampliar tus horizontes?
Nunca tuve ninguna ayuda oficial, ni pauta publicitaria ni participación en espectáculos estatales. Al reconocimiento lo miro desde mis propios logros e ingenio. Con poca plata estoy en escenarios, en las redes sociales, en medios de comunicación, buscando el crecimiento desde la calidad.
Mi esfuerzo sigue firme en lograr un producto comercialmente rentable. No obstante, para el artista en general un verdadero reconocimiento debe ser el apoyo concreto y práctico para salir, trascender y crecer fuera de las fronteras de la capital. Mientras tanto sigo proyectándome con empuje productivo propio porque es lo que elijo para vivir, y aunque el desafío tuvo comienzos difíciles lo hice sin pausa y seguiré adelante. Igual, soy muy agradecida con lo que me toca.

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