Pawlikowski, confirmó los pronósticos y se hizo con el Oscar a la mejor película en lengua no inglesa, al que también optaba la argentina Relatos salvajes, dirigida por Damián Szifrón.
Ida se impuso además a Leviathan (Rusia), Tangerines
(Estonia) y Timbuktu (Mauritania).
"¿Cómo he llegado hasta aquí, al epicentro del ruido con una película en blanco y negro, de silencios?", se preguntó Pawlikowski al recoger la estatuilla, "sobrepasado" por la situación.
Rodado en un precioso y expresivo blanco y negro con encuadres poco ortodoxos, Ida encabezaba todas las predicciones para el Oscar tras triunfar en los BAFTA británicos, los Goya españoles, y en los Premios de Cine Europeos, donde consiguió los de mejor película,
director, guión -Pawlikowski y Rebecca Lenkiewicz-, fotografía y el
que concede el público.
El filme narra la historia de una novicia que, antes de tomar los hábitos, sale del convento para descubrir el pasado de su familia de
la mano de su tía en una fría Polonia comunista de la década de 1960 donde aún están abiertas las heridas causadas por la invasión nazi durante la Segunda Guerra Mundial.
La nominación de Ida era la décima en la categoría de mejor película de habla no inglesa en los Oscar, un galardón que la cinematografía de ese país europeo aún no había conseguido. Con todo, Relatos salvajes recorrió un enorme camino entre las grandes del cine mundial y quedará en la historia como esas pocas argentinas que llegan tan lejos.


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