Esta tarde a las 19, en el salón Juan Carlos Dávalos de la Casa de la Cultura, Caseros 460, se presentará el cantautor, escritor y músico, Luis Pescetti. Lo hará junto a la banda con la que realiza una gira que parece no acabar nunca.

Según adelanta, el show pone su eje en la diversión de mirarse a uno mismo y reírse de lo cotidiano de la vida con padres, hijos y hermanos. Según el artista, la invitación es más a un espectáculo familiar que a uno infantil y agrega al encuentro una suerte de karaoke colectivo, con la proyección de las letras de las canciones para que todos se sumen al ritual. "Pero cuando llegue la hora del partido de Argentina, apenas un papá se fije en el reloj, ¡abandonamos!", se ríe, este maestro rosarino que dio vueltas por el mundo.

Sus canciones tienen la cadencia y la naturalidad de los niños y por eso son comprendidos por ellos, pero Pescetti tiene un gran trabajo en cada una de ellas. "Algunas salieron fácil, otras ¡cuestan un trabajo! Sobre todo soy un observador de la convivencia en la familia... Pero generalmente se me ocurren dos versos ya con la melodía. Eso me pasa muchas veces. Siempre comparo mi trabajo con el trabajo de un arqueólogo, que encuentran un poco de restos fósiles y ya se imaginan el esqueleto completo, o una asa y ya imaginan el jarrón. Yo, con dos versos, tengo que imaginar la canción entera", dice Pescetti.
Niños, mejor sin GPS

Pescetti presentará las canciones de su último disco "Él empezó primero", ganador del Gardel 2014. Pero también pondrá en escena nuevos temas, melodías del cancionero popular de campamentos, juegos y bailes.

Pero, ¿qué es lo que ve Pescetti en estas familias que observa? "Creo que las veo con las mismas preocupaciones de siempre, quizás algunas más que se agregaron. Como el hecho de que antes el jardín comenzaba a los 5 años. Pero ahora el chico ya está ahí apenas cumplido 1 año, bajo la mirada institucional. Eso está bueno si te tocó una buena institución. Si no, es como tener todo el día el GPS encima, monitoreado a cada rato, y no sé si está bueno. Es parecido a cuando te inscribís a un programa on line y a cada ratito te avisan que 'hoy no mandaste ningún mensaje' o 'esta semana no llamaste a tus amigos', qué se yo.Yo sé que es tema de la evolución de la sociedad, que esto y lo otro, pero prefiero algo más inespecífico, como una escuela de campo, donde el de tercero se mezclaba con el de quinto y, en el revoleo, había una mirada que te soplaba menos en la nuca, el GPS te ubicaba menos", dice.
Fronteras de América

Pescetti tiene ese logro de hacer resonar sus canciones en todo el extenso mapa del idioma castellano. Por esta razón, sus viajes son constantes y en cada uno de los lugares donde se presenta, "conecta" con su público: los niños. "A lo largo del continente es bastante parecido, con los mismos grandes cambios y desafíos. Yo haría una diferencia entre lo urbano y lo rural. Los niños rurales de Jujuy, por ejemplo, son más parecidos a los de las zonas rurales de México que a los de Buenos Aires... Como que hay otro tiempo, otra entrega. Y sobre todo, menos escepticismo".

Un mundo de inmigrantes
La invitación de hoy, incluye a niños que vayan con ropa de dormir y almohadas inclusive. Para jugar junto a Luis María y su banda. "Para mí, la metáfora más grande es entender al niño como a un inmigrante, imaginarlo inmigrante en este mundo de adultos. ¿Vos te imaginás como inmigrante en Rusia? No sabés la lengua y no podés trabajar. En esa misma situación están los niños en nuestro mundo adulto", dice Pescetti. Una metáfora para entender.

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