Aunque muchos puedan presumir que es del tipo de celebridades con pretensiones insospechadas, James Blunt se muestra sencillito nomás. Aclamado por las mujeres del mundo, famoso, seductor y pintón, el popular cantante británico anduvo recorriendo -y disfrutando- tierra salteña.
Hace pocos días terminó una gira por Latinoamérica, que incluyó Buenos Aires y Chile. El rubio viajó acompañado por su flamante esposa, Sofía Wellesley. Una vez terminado su trabajo de artista, sin demoras, pasó a disfrutar de su status de “mielero”, para lo cual eligió esta provincia del norte argentino, adonde llegó procedente de Atacama.
Blunt es un cantautor británico que se hizo famoso en 2005 con su canción “You’re Beautiful” y su primer álbum “Back to Bedlam”.
James, de 41 años -aunque aparenta menos-, y Sofía, de 32, se casaron por civil en Londres el 5 de septiembre de 2014 y el 19 del mismo mes celebraron la ceremonia religiosa e hicieron un festejo con los familiares y amigos más cercanos en Mallorca.
El artista y su esposa sorprendieron por su simpleza a quienes los recibieron en la estancia El Bordo de las Lanzas, en la localidad de El Bordo, donde la semana pasada estuvieron tres días rodeados de naturaleza.
Decidieron hacer su luna de miel en Chile, Argentina y Brasil porque creen que “es un lugar más exótico y lejano que el resto del mundo”. Ella ya conoce África, donde trabajó dos años, y a Europa están demasiado acostumbrados. Sudamérica se presentaba ante ellos como un destino “diferente y apasionante”.
Se hospedaron tres días en la antigua sala, propiedad de la familia Arias, construida por la madre de Martín Miguel de Güemes. La finca queda a 45 kilómetros de la ciudad de Salta, en el departamento General Güemes.
“La gente cree que estos superestrellas vienen con muchas pretensiones, pero todo lo contrario. Toman agua y son muy accesibles y atentos”, comentó a El Tribuno Brian Hughes, encargado de turismo de la estancia. “Algunas personas me preguntaban si habían pedido agua mineral francesa o cosas así”, agregó Brian entre risas.
A pesar de ser un artista famoso y ella, nieta del duque de Wellington, llevan una vida bastante tranquila. Ella ha hecho un doctorado en Derecho Internacional y trabaja todos los días en una oficina en Londres. Sin embargo, se ha tomado un año sabático para acompañar a su marido en sus giras. Es amante de los caballos y eligió Salta para realizar picnics y cabalgatas.
El castellano de Sofía es perfecto porque su padre está casado con una mujer española y vive en Madrid. “Son muy simpáticos y cultos. A ella le encantan las cabalgatas y a él le gusta más andar en bicicleta”, comentó Hortensia Arias, una de los hermanos dueños de la finca.
La fama parece que mucho no los cambió. “Nuestros verdaderos amigos son los de siempre”, confesó James en una charla con propietarios de la estancia. Y contó que Sofía es la hermana menor de uno de sus mejores amigos.
Cuando se despidieron de El Bordo, la pareja inglesa partió en un auto por la ruta 40 a través de la Cuesta del Obispo para conocer Cachi y Colomé.
En la estancia quedó el registro y el comentario de quienes compartieron las tres jornadas con James y Sofía, como una pareja más de las tantas que eligieron el incomparable sitio.

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