"La ansiedad ya empezó a invadirme, quiero estar arriba del escenario cantando con mi gente", fueron las palabras del folclorista Javier Jiménez, quien mañana sábado presentará su espectáculo "28 años con el canto", en el Teatro del Huerto (Pueyrredón 175), a partir de las 21.
Será una noche plagada de amigos e invitados "El Bagualero Vazquez y el Mulita Carlos Flores, ofrecerán un contrapunto de coplas; con el charanguista Juan Arroyo brindaré el cuadro El coya y el gaucho. Finalmente subirá Clavito Riera para acompañarme varios temas con su mágico bandoneón. La apertura show estará a cargo de parejas de baile del ballet Chúcaro Ontiveros y sus Amigos Fiesteros. Serán más de dos horas de música, canto y danza", agregó Jiménez.
Este cantor salteño cargó desde niño la guitarra al hombro y sus primeras canciones las interpretó en su tierra de La Troja. "El inicio de mi carrera artística tuvo su lanzamiento cuando fundé el dúo Sangre Argentina, a partir de allí pasaron 28 hermosos años. En el 2006 afronté el desafío de cantar como solista. Llevo grabado cuatro discos y ya estamos preparando el próximo", aseguró.
En un breve repaso de su vida en el canto, el folclorista señaló "Hubo de todo en el camino, pero prevalecen las alegrías, Dios siempre me resguardó bajo sus alas, los artistas de manera permanente estamos en continuo riesgo porque los tiempos son tiranos. Lo económico no fue tan fructífero pero logré amigos de puro corazón. La satisfacción más grande sería que la gente cante mis canciones".
Jiménez siempre se destacó por no bajar los brazos, su mejor compañero fue el trabajo. "Una de mis virtudes es la constancia y la perseverancia, no me rindo tan fácil. Por suerte nunca tuve apuros económicos y eso me permitió brindarle más horas a esta profesión", añadió el salteño.
Por su trayectoria artística y profesional, Jiménez fue reconocido por el Concejo Deliberante de Salta. Una distinción que el cantor popular agradeció y destacó como "un reconocimiento a los artistas que recorren caminos, que se retroalimentan con la cultura de cada pueblo y que nunca abandonan la necesidad de transmitir emociones y convicciones".
Jiménez es hijo de Concepción, peón de campo, y de Blanca, maestra rural. De los peones golondrina abrevó su amor por el canto y la música.
Ahora, las palabras se irán con el viento, la noche de Javier Jiménez está por llegar y la expectativa se acrecienta con los minutos. Un show con olor a "campo".

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