A las 23.15 del 8 de diciembre de 1980, los médicos del Hospital Roosevelt de Nueva York comunicaban la muerte de John Lennon, frente a los gritos desesperados de Yoko Ono, su mujer. Había recibido cuatro disparos y su deceso se calificó como hipovolemia.
Han pasado 34 años de aquella tragedia que estremeció al mundo por lo inexplicable, pero sobre todo porque era, nada más ni nada menos, que Lennon, fundador de The Beatles y creador de temas cuya vigencia a lo largo del tiempo revelan su profundidad.
En una entrevista a Paul McCartney que le hizo ayer el canal británico "itv", recordó dónde estaba y cómo fue que se enteró de la muerte de su amigo a manos de un joven de 25 años, Mark David Chapman, empleado de hospital.
"Era de madrugada, yo estaba en el campo, en casa, y recibí una llamada de teléfono y fue como..." y solo hace un gesto tirándose hacia atrás como si algo lo hubiera golpeado. "Creo que fue así para todo el mundo.
Fue simplemente horroroso. No se podía aceptar y durante días no podía imaginarme que se había ido. Fue un shock enorme". Sir Paul estuvo a punto de llorar mientras recordaba que lo peor fue saber que Chapman ni siquiera tenía un motivo real para asesinar a John. "Una frase venía a mi cabeza: 'El idiota de todos los idiotas'. Ni siquiera un hombre motivado políticamente, fue solo algo al azar. Para mí lo más triste era saber que no iba a volver a verlo jamás, que no íbamos a pasar rato juntos".

Activista incansable
Solo dos meses antes de morir había cumplido los 40 años.
Rebelde y creativo para la música y la literatura, entre otras artes, también era muy ingenioso a la hora de responder preguntas a los periodistas. Su figura se convirtió en un imán no solo por ser un Beatle, sino por su activismo político y la polémica lo persiguió por sus manifestaciones antibelicistas en plena guerra de Vietnam (1959-1975).
Tan fuerte era su posición que sus canciones se adoptaron como himnos mientras el gobierno del entonces presidente estadounidense Richard Nixon hacía numerosos intentos para expulsarlo del país.
Una vida compleja
Más allá del nivel de éxito alcanzado por cada una de sus composiciones, las letras podrán tener, siempre, una infinita cantidad de interpretaciones. Es que Lennon no escapaba a los fantasmas de una niñez de abandono, una adolescencia difícil y una juventud con un éxito arrollador.
Tras separarse de The Beatles, en septiembre de 1969, lanzó varios temas, pero sin dudas fue "Imagine", publicado en 1971 y que da el título al álbum, la que se convertiría en un himno para los movimientos contra la guerra y también en su canción más famosa tras su salida de la banda de Liverpool.

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