El miércoles por la noche la nieta de Mirtha Legrand reestrenó la obra "La sangre de los árboles" en el Teatro Buenos Aires. A la salida de la función, Juana enfrentó a los medios que la aguardaban y se negó a referirse a su vida sentimental.

Cuando Martín Rojas, cronista de Intrusos, le preguntó por qué se había enojado cuando la vincularon con Francisco Cabrera, ministro de Producción, Juana contestó: "¿Me viste enojada? Sólo dije que no me gusta que inventen las cosas. Estoy acostumbrada a que inventen pero no me gusta. Muchas gracias por haber venido, estoy muy contenta y es de lo que quiero hablar. No te enojes porque vos siempre ponés cara de 'mmm' y después todos los comentarios son 'taca taca'", dijo haciendo el gesto de pegar.

Los periodistas también le consultaron cómo le habían caído las críticas por su presencia en la gala en honor a Barack Obama, a la que asistió como invitada junto a su abuela y Nacho Viale: "Estoy muy acostumbrada a que me critiquen, de verdad", sentenció ella. Y añadió: "Yo no pongo en duda nada de mi vida, estoy muy tranquila"

La actriz además se negó a hablar de su hermano y Pampita: "No hablo de mi vida privada, tampoco voy a hablar de la de los otros", dijo tajante.

Se la vio ofuscada cuando le recordaron las versiones que la vincularon con su compañera de elenco, Victoria Céspedes: "Tengo una gran relación con mi compañera. Chicos, ¡me aburre hablar de todas estas preguntas ridículas! ¿Vos te las imaginás, no?", le preguntó a una notera de Magazine, que le explicó: "No me parecen ridículas. Es mi trabajo. Yo tengo el derecho de preguntar y vos el de contestar". "Por eso, ya contesté: no voy a hablar de mi vida privada, ni de la de nadie", finalizó Viale, con sus pocas pulgas de siempre.

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