"Yo nunca pensé en la vida que íbamos a tener hijos adoptivos", dijo el conductor Julián Weich (49) en el debut del programa Pura vida, cada día, conducido por Karina Mazzocco y Adrián Cormillot. "Somos tutores, no somos los padres", explicó. Se refería a Larcio y Jossias, los jóvenes mozambiqueños de 21 y 26 años que llegaron al país de la mano del padre Juan Gabriel Arias, quien es amigo de la familia Weich. "Estuvieron con dos familias que los albergaron, y cuando Juan Gabriel nos propuso dejarlos con nosotros, yo sinceramente no me imaginaba un día a día con dos chicos más, pero mi mujer dijo sí, y a partir de ahí fue todo muy natural, fue como si nos conociéramos de otras vidas", detalló.
Cuando el padre Juan Gabriel, quien desarrolla una misión solidaria en Mozambique, conoció a Larcio y Jossias y advirtió sus capacidades les brindó la oportunidad de estudiar en Argentina. Al arribar al país hicieron un curso intensivo de español e iniciaron el ingreso a la Universidad Católica donde becados hoy cursan sus estudios de Relaciones Internacionales y Ciencia Política.
Nuevos hijos. "Son hijos nuevos porque, de hecho, acabo de venir de llevar a hacer anteojos a uno de ellos, y lo traje hasta Barracas, que es donde vive. Los fines de semana están con nosotros y son parte de la familia. Lo más interesante es ver a mis hijos naturales cómo se crían con chicos de Mozambique, el intercambio que hay y la apertura que le puede dar a un chico convivir con alguien que vive tan lejos, con distintas creencias y mentalidad', relató el conductor.
"No sabíamos cuánta injerencia iban a tener con nuestra familia porque el acuerdo no era: 'Tienen que vivir o estar con vos', sólo teníamos que estar atentos a sus necesidades, como darles plata por mes, averiguar cómo van sus estudios, si tienen problema con alguna materia, ropa, etcétera, cumpliendo con todos los roles que un padre puede tener. Al ser de veintiún años no estás en lo cotidiano sino en una cosa más grande. La verdad es que se fueron adaptando a mi familia, se fueron quedando a dormir y vamos todos para un lado y para el otro. No hubo una pregunta previa, sino que se fue dando', continuó.
Por su parte, Larcio recordó el primer encuentro con los Weich. "Fue muy emocionante, esa es la palabra. Fue un gran encuentro que recibimos naturalmente", relató. "Entendimos que íbamos a estar al cuidado de una familia que nos iba a querer por toda la vida", completó. Y Jossias, por su lado, expresó su deseo de regresar a Mozambique cuando finalice sus estudios. "Somos concientes de que allá somos más necesarios que acá. Mozambique nos necesita", dijo.

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