La cortina de la telenovela hace sonar una versión del popular tema "María María", por Miss Bolivia, mientras las imágenes de Nancy acodada sexy contra una pared de un callejón empedrado, botella de cerveza en mano, pueblan la pantalla.

"No es una heroína de telenovela convencional, pero sí muy actual. Las mujeres hoy ocupamos espacios que hasta hace poco tiempo no nos dejaban ocupar y María (su personaje en la ficción) se esfuerza por ganarlos. Ella nace en la fábrica, elemento importante de la trama, entre botones y máquinas de coser, se comporta defendiendo sus convicciones desde el espíritu aguerrido que mama desde chiquita", cuenta la actriz en charla con Télam.

En el cuento escrito por Pablo Lago y Susana Cardozo la actriz encarna a una madre de dos hijos, trabajadora que se pone al frente de sus compañeros y vecinos para defender las fuentes de trabajo de la textil amenazada por la presencia de un grupo empresario dispuesto a vaciarla, con Franco Uribe (Echarri), un especialista en Recursos Humanos a la cabeza.

Nancy tiene una impronta cálida, se ríe a carcajadas durante la charla e impresiona como alguien cercano desde lo afectivo, cualidad que convive con la energía de sus criaturas televisivas, "siempre me tocan personajes fuertes, creo que está relacionado con mi historia familiar donde hay mujeres poderosas".
"Mi mamá -prosigue- cuando todas eran amas de casa, ya era enfermera, laburaba a la noche, los domingos, las navidades, atendía enfermos geriátricos y esa actitud aguerrida forma parte de mi ADN".

Su rol de Clara, enamorada de un sacerdote en la tira "Padre Coraje", la abogada quien cargaba con un secreto en "Socias", ambas producciones de El Trece, hasta la personificación de Loli en "Graduados" (Telefé), una heroína en tono de comedia nostálgica, confirman su sello de "mujer de carácter".

El barrio, casi otro protagonista en la dinámica de la tira, resulta un tema importante en el discurso de la intérprete, ya que a ese lugar de pertenencia le atribuye "la potencia, esa cosa de conventillo que te hace resolver los problemas revoleando las cosas por el aire, pero se solucionan, ese color la domina".
"En las tiras -continúa- siempre resulta conveniente hacer roles que te vibren fácilmente, si me pongo a componer a una concheta me va a costar un poco más sostenerlo, una tira es el día a día, emprendés un viaje de un año de duración, por eso aprovecho mi impronta barrial para interpretar a María, la hago desde allí".

La confianza en la calidad, "los tintes sociales" del programa, cuyo proceso de gestación comenzó a fines de 2014, la llevan a estar "expectante pero confiada que ofrecemos algo bien digno, confiamos en la decisión de Tomás (Yankelevich, jefe de programación de Telefé) y sabíamos que se iba a implementar una nueva metodología de trabajo: filmar sin tener el aire y la verdad, fue positivo, todo quedó tan acorde a la realidad laboral de tantos trabajadores y nos salió de casualidad, estamos apabullados, no fue adrede".

En relación a las campañas de apoyo y boicot a la tira, la dama afirma que "llevar esta profesión y tener una vida normal donde cierta cosas no te duelan es tu desafío personal. Para lograrlo debés dejar de informarte sobre ciertas cuestiones y hacer crecer otra cosa que es tu vida, desde ese lugar salgo preparada a la cancha para que no me afecten, miro para adelante aunque para alcanzar ese estado realicé un gran trabajo previo".

"Puedo odiar -continúa- a tal persona o tema, pero no se me ocurriría a hacer algo así, pero entiendo que la gente se manifieste y que si le cuentan que nosotros hacemos cosas non santas, protesten".
De todos modos, la intérprete concluye que, "la novela indiferente no va a pasar, algo de su trama te va a afectar, si venís de un hogar de inmigrantes, de laburantes, algo te va a sonar familiar".

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