"Yo tengo un brillante" es un texto cubano. Lo escribió el reconocido dramaturgo Nicolás Dorr. Luego de muchas funciones en Salta, fue él mismo quien gestionó una especial invitación para que Ana María Parodi, quien lo dirige y protagoniza desde este lado del mapa, suba a tablas caribeñas. Actuará el sábado 25 de junio en la Casa del Alba en La Habana, en Cuba. Pero antes, habrá una función de despedida en el Salón Auditórium. La cita es para esta noche, a partir de las 21.30, en la sala de Belgrano 1346.

"A esta altura de mi vida me parece lo más ser invitada por el autor de este gran texto y una doble responsabilidad, porque al público le puede gustar pero el autor puede quedar pensando 'eso no es lo que yo escribí'. Vamos a ver si la aprueba (se ríe). Y por otro lado me resulta muy emocionante actuar en Cuba, a sala llena, porque ya me avisaron que las localidades están agotadas". "Dorr es un 'pope' de la literatura, la dramaturgia y el teatro, muy respetado y amado en La Habana", agregó luego la actriz durante la entrevista.
La obra propone un juego escénico que constituye un desafío histriónico en el que una mujer llamada Lolita, en el ocaso de su vida, recuerda sus días de brillo y máxima performance entre el amor y la pasión; entre el amor y la locura; entre recuerdos y fantasmas reales o inventados.

"Lolita es una mujer mayor que quiso ser y solo fue... alguna vez. Es la invisibilidad de la 'no vigencia', la invisibilidad del olvido, de la vejez. Es una muestra de los grandes dolores humanos. Una mujer, que si bien es un personaje de ficción, vive y sufre el desamor de la sociedad actual", sintetizó la protagonista y también directora de la obra.

En una entrevista anterior con este diario, antes del estreno en nuestra provincia, Ana María Parodi decía que encarnar a esta Lolita la confronta con un interrogante que trasciende la historia. "¿Hasta dónde la realidad y hasta dónde su propia fantasía?", reflexionaba. "Encontré esta pregunta que pude trasladarla a la vida. Los seres humanos nos movemos todos los días haciendo cosas y entonces, ¿por qué no pensar que ese mundo en que vivimos es solo un espacio en el que desempeñamos roles dentro de una realidad o dentro de una ficción? Desempeñamos diferentes roles que la realidad o las circunstancias que vivimos nos imponen. Yo creo que todo el mundo actúa para vivir", decía.

Ana María viajará el 17 de junio y el regreso está programado para el 30. Ya prepara el equipaje, que incluye parte de la escenografía que acompaña a Lolita para contar esta historia. Así, la interpretación de esta Lolita se encontrará con su autor, en su lugar.

"Yo tengo un brillante" llegó a las manos de Ana María gracias a Omar Pizzorno para que la leyera y evalúe si la subía a las tablas. Ana María dice que después de una primera lectura dijo "sí". "Siempre es muy subjetivo. Llamale intuición, oficio o esa cosa empírica que tenemos los artistas, que te atraviesan. Pienso que la historia es de esas a partir de las cuales la gente sale de la sala diciendo '¡qué maravilloso el texto!'".

Sobre Nicolás Dorr

Nicolás Dorr nació el 3 de febrero en La Habana. Formó parte de los dramaturgos que en la década del sesenta iniciaron la renovación del teatro cubano. Su entrada en el mundo teatral a los 14 años con el estreno de Las pericas -considerada un clásico del teatro cubano contemporáneo- lo ha situado hasta el presente como “el dramaturgo más joven en la historia del teatro cubano”. En 1976 el Instituto Italo Americano de Roma lo incluyó en su antología “Ocho autores latinoamericanos de vanguardia”.

Ha sido representado en varios países de América Latina y Europa. En el 2008 publicó su primera novela El legado del caos por las Ediciones Unión. Es licenciado en Lengua y Literaturas hispánicas por la Universidad de La Habana, y profesor de la Facultad de los Medios de Comunicación Audiovisual de la Universidad de las Artes, entre otras.


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