El 5 de junio de 1968 moría Robert Kennedy a manos de Sirhan Sirhan, un hombre de origen palestino quien con un revólver Wasleyjones calibre 22, le disparó en seis ocasiones. Segundos después, Boris Yaro, un fotoperiodista que trabajaba como freelance para el LA Times disparó su Nikon FT varias veces hacia el mismo hombre en medio de la confusión y el pánico.
La foto inmortalizó el momento en que paradógicamente Bobby Kennedy agonizaba, mientras un joven inmigrante mexicano de 15 años de nombre Juan Romero que trabajaba en la cocina del Hotel Ambassador le sostenía su cabeza. "Como sabía que era católico, le puse en la mano izquierda un rosario", confesaría Romero, tiempo después. Kennedy recibió seis disparos, uno de ellos en el cuello. Agonizó durante 26 horas en el hospital del Buen Samaritano en los Angeles.

La foto
El autor de la foto, Boris Yaro contó que le preocupaba la calidad de la foto porque había poca luz. "Tenía una Nikon T3 con un lente de 28 mm y decidí bajar la velocidad de exposición para tomar las fotos. No sabía cómo iban a salir. Después que la revelé, me largué a llorar, pensé, 'no puede ser esto otra vez'"

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