La religiosa chilena Glenda Valesca Hernández Aguayo (44), más conocida como la Hermana Glenda, es una cantautora chilena de música católica contemporánea. Lleva 20 años consagrada al Señor y 10 años dedicada a la evangelizar a través de la música. Es, además, teóloga recibida en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y psicóloga, carrera que cursó la Universidad Pontificia de Salamanca. En su ciudad natal, el Parral, fue declarada “Servidora Ilustre” en 2003. Actualmente reside y trabaja en España aunque es conocida internacionalmente, especialmente en el ámbito de la música católica. Para asistir al evento, los interesados deben adquirir las entradas en la secretaría del Seminario Metropolitano, Mitre 892, en la oficina de prensa del Arzobispado, España 596 o en Librería San Pablo, Mitre 93.

Tarea de evangelización

La Hermana Glenda desde muy chica cantó en festivales, misas y actos del colegio y de su ciudad. Fue en un festival diocesano de música en donde dijo que encontró a Jesucristo, a los 15 años, cuando ganó una Biblia como premio. Ese fue el punto de partida de su historia religiosa. En 1988 ingresó al convento de las Hermanas de la Consolación, en Chile. En 1991 se trasladó a Argentina y vivió en Buenos Aires y Tucumán, provincias en las que trabajó como misionera en las comunidades más pobres.
Cada vez que regresa al país, dice sentir mucha emoción. En Argentina, manifestó en varias oportunidades, aprendió a servir en el apostolado, a compartir con la gente y a ser discípula y misionera del Señor.
Con los años se puso al servicio del arzobispado de Terrassa, en la ciudad española de Barcelona, donde se dedicó por completo a difundir el Evangelio en todo el mundo. Es así que emprende constantemente viajes misioneros, en que los que la música es el instrumento para trasmitir la Palabra de Dios.

Producción musical

Su primer disco lo grabó en 1998 y se tituló “A solas con Dios”. En el 2002 comenzó sus viajes de apostolado por el mundo. Participó en la XVII Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), encabezado por el papa Juan Pablo II en Toronto, donde cantó ‘Nada es imposible para Ti‘ ante 1 millón de jóvenes. Esa experiencia con el Papa y ver su ardor misionero, a pesar de su enfermedad, movió a Glenda a comenzar desde ese año grandes y pequeños conciertos en España, Italia, Alemania, Estados Unidos, Panamá, Costa Rica, Cuba, Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela y Canadá, entre otros países.
El producción musical de la Hermana Glenda es tan extensa como su labor religiosa e incluye materiales como ¿Quién podrá sanarme?, A solas con Dios, Live, Me amó y se entregó por mí, El Señor es mi pastor, Orar con el corazón, entre otros.

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