Uno de los trabajos artísticos más interesantes en estos últimos años, sin dudas, es el que está desarrollando Federico Coscio, con su fórmula SPAn, para la modulación de sistemas complejos y su propia teoría de anticristales. Se trata de una obra en la que el arte se interna en el campo de la ciencia, mostrando un potencial aplicable para diferentes necesidades.

De esta manera se le reconoció el aporte, en la reciente Bienal Internacional DCA Siglo XXI, llevada a cabo en la Facultad de Arquitectura de Mar del Plata. Allí expuso sus descubrimientos matemáticos, que lo llevan, como lo define Roxana Ramos, a poder representar "una realidad no perceptible pero imaginable". Otros artistas relacionan las posibilidades plásticas que propone el descubrimiento de Federico Coscio, "a lo que fue el punto de fuga" en el Renacimiento: la posibilidad de representar tres dimensiones en un plano de dos dimensiones".

"Puede ser, creo que hay una relación entre el artista del Renacimiento y lo que propongo. Pero en cuanto a esto de reunir la ciencia con el arte", responde Coscio.

Hasta hace algún tiempo, el artista mantenía un atelier y galería propios en la ciudad de Cuzco, en Perú, donde es reconocido y convocado para diferentes trabajos. Para quien ha recorrido esas calles que suben y bajan abruptamente, la presencia de la piedra y su geometría quedará para siempre en su memoria. Más aún en la visión de un artista. Y uno como Coscio, que desde sus tempranas exposiciones, a jóvenes 15 años, las obras que proponía en salas como "Gloria Alemán" y otras, tenían la presencia central de la piedra. Grandes moles y sus texturas obsesivas fueron parte de aquella época, que quedaría sobre todo en su imaginación. De esta manera puso su creatividad matemática en el singular uso de la geometría que tienen los kilométricos muros incas. Desde la punta de esa madeja, el artista pudo ir tejiendo esta singular manera de representar modelos de más de tres dimensiones. "Es difícil de comprender y por lo tanto mucho más difícil de explicar, porque es innovador. De ahí la importancia de la intersección del arte y la ciencia. Porque no es solo la fórmula de 'hipercampos', sino el desarrollo de una obra a partir de ahí. Y esto es lo que se expuso en la Facultad de Arquitectura de Mar del Plata", dice Coscio.

Indagar la complejidad
En la Bienal ofreció también conferencias en el Auditorium de Mar del Plata, junto a referentes en la ciencia, el arte y la tecnología, como el filósofo Darío Sztajnszrajber, el escritor Javier Chiabrando, el neurocientífico Diego Golombek y el periodista Guillermo Lobo. Coscio dictó un "Seminario de diseño y modulación de complejidades" en la Facultad de Arquitectura de Mar del Plata, y la conferencia "Los números de las complejidades" en la sala La Bodega, del Teatro Auditorium.

"Para mí es como el cierre de una época. Después de más de siete años en la investigación científica, vuelve mi trabajo hacia el arte, donde se ven los resultados. Es una intersección entre arte y ciencia, entre ciencia y arquitectura, entre biología y diseño, entre morfología y biología y matemática. La teoría SPAn logra, a través de la morfología matemática, analizar lo que sucede en la morfología de un virus, generando un modelo de predicción de la estructura de ese virus", explica el artista.
"Creo que estamos ante una época donde el arte y la ciencia se van a entremezclar. Cada vez más la tecnología está incidiendo en las formas de expresión de las personas y por lo tanto en las artes. Pero esto no es un movimiento de una sola parte, sino que el arte también influencia a la ciencia. Todo es producto de la mente del hombre. Una mente que se libera, que indaga la realidad a través de la ciencia y del arte. O mejor: a través de la creatividad", asegura Coscio.

Un lazo que arde y no quema
En Cuzco tuvo la oportunidad de ser huésped de grandes curanderos, herederos de las culturas que lindan entre la Amazonía y los Andes. Nada de esta presencia, sin embargo, estuvo en el cuadro con el que recibió el premio estímulo en la reciente IX Premio Pintura Bancor, en Córdoba, entre más de mil postulantes.

"La obra de arte es también la creación de la mano del hombre, como cualquier tecnología. Y que viene en el formato más inusitado. Por eso, sin embargo, creo que un fotógrafo que busca nuevos campos de expresión, en este momento tiene que comprender qué es una difracción de electrones, lo que sucede en medidas más acotadas que las ondas de los fotones. Esto es lo que pasa con nuevas formas de graficar, cosas que van más allá de lo que podemos ver. Algo así es lo que propone la teoría SPAn. Alcanzar lo invisible", dice.

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