Para Leopoldo Castilla, la poesía es más infinita que el infinito, más cósmica que el cosmos. A través de ella -asegura-, el hombre se yergue y desafía las mezquindades del mundo. Eso es posible porque la poesía hace ver todo como nuevo, como recién nacido. Construye realidades con una lógica propia y entra sin permiso en terrenos vedados, porque la poesía es totalmente irrespetuosa frente a nuestras limitaciones.
Para el Teuco Castilla, la poesía es también descubrimiento y revelación. A través de ella, en los últimos años, el poeta salteño ha tratado de "contar y cantar a este planeta". Viajero consuetudinario, ha hecho del asombro cosechado en los caminos la "materia" esencial de sus libros. En busca quizás del paraíso perdido - o, mejor dicho, del paraíso nunca hallado por el ser humano-, Castilla le ha dedicado obras completas a Asia, a América, a África, a Oceanía y al Viejo Continente.
Precisamente, su libro Tiempos de Europa acaba de ser distinguido con el galardón que otorga la Academia Argentina de Letras, en el género poesía. "El premio se da al libro que ellos consideran el más sobresaliente de los publicados en los últimos tres años. En este caso corresponde al período 2013- 2015", le contó el Teuco Castilla a El Tribuno.

Contanos más acerca de Tiempos de Europa, el libro que te valió esta distinción.
Este libro forma parte de un largo trabajo que se me dio por emprender como una línea dentro de mi poesía. Y es tratar de contar y cantar a este planeta. Se incluye entre otros libros dedicados a Asia, a América, al África y junto a trabajos inéditos de próxima aparición sobre Oceanía y otras latitudes.
¿La poesía es un consuelo, una aventura necesaria, un oficio, un destino...?
La poesía es eso y más todavía: es la huella digital del Todo. De la naturaleza, de los astros, del hombre... todo el universo está contenido en ella. Por eso está viva y es imbatible. En cuanto elige a alguien no hay manera de que esa persona no sienta en ella un destino irrevocable.

Cuando publicaste tu primer libro tenías alrededor de 20 años ¿Qué hubo antes?
Era changuito y apresurado. He publicado demasiado pronto, lo que me ha llevado con el tiempo a ir desechando esos tanteos de aprendizaje. Pero no me arrepiento porque fueron pasos necesarios. Y antes de eso lo que había era mucha lectura, mucha escritura secreta y, como es lógico, un amor limpio y desmesurado por la poesía.

Juárroz decía que los libros de poesía no se venden mucho porque la poesía, ineludiblemente, pone en crisis. Y nadie compra crisis. La crisis no tiene valor de mercado. ¿Coincidís?
Otro poeta cercano a Juárroz, Guillermo Boido escribió: "La poesía no se vende/ porque la poesía no se vende". Por eso no está en el mercado. Más que de crisis, yo hablaría de una elevación de la percepción. La poesía hace ingresar al lector en dimensiones no convencionales y, por lo tanto, le abre los ojos a un nuevo conocimiento. La poesía, cuando es verdadera, retorna irremediablemente.

No se puede leer poesía sin asumir su hermetismo, su oscuridad, su abandono de las formas lógicas, su fragmentación... Por su misma naturaleza, parecería estar dirigida a un público reducido, ¿es así?
Hay factores que han concurrido en ese sentido, aparte de que, aunque críptica en algunos casos, no ha quedado por más críptico que sea ningún poema sin ser entendido con el tiempo. Y otro factor: la enseñanza de la poesía en las casas, en las escuelas, en las universidades. Muchas veces en distintos lugares propuse que los maestros lean a los alumnos cada día del año lectivo un poema antes de iniciar la clase. Y que no les pidan análisis que son castradores. La poesía llega como un caleidoscopio: cada uno la recibe con un color determinado. Y eso emociona y transforma. En las universidades debe hacerse lo mismo. Y sin evaluaciones posteriores a menos que el alumno quiera escribir un ensayo con pensamiento propio sobre lo que ha leído o ha escuchado. Si a eso agregamos la desaparición de la poesía de los medios, se entiende que su difusión haya mermado, lo que no quiere decir que la poesía no siga creciendo.

Pregunta para el Teuco, amigo de muchos por acá: ¿Cómo estás? ¿Planeando algún viaje? ¿Dejándote invadir por algún paisaje?

Personalmente digamos que abrazando la vida. Y como siempre, por los caminos. Por lo demás, muy preocupado por lo que le están haciendo a mi país y a América Latina para instaurar un vasallaje indigno, y por la demencia y crueldad de los poderosos contra el hombre en el resto del mundo.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia



Se está leyendo ahora