En silencio, a pasos firmes, sin revelar demasiado, pero con importantes resultados para mostrar. Así, como hace el detective de una película policial para resolver un caso, los productores audiovisuales de Salta se fueron consolidando en el mercado de las producciones para el cine, la televisión y la publicidad. En los últimos años, paisajes y escenarios de la provincia ("locaciones", en la jerga del cine) formaron parte de centenares de realizaciones audiovisuales desarrolladas por mano de obra salteña.
"Desde hace cuatro años, no paramos de filmar", dijo a El Tribuno el presidente de la Asociación de Realizadores Audiovisuales de Salta (ARAS), Luis alo Mamaní. Esta entidad fue conformada en agosto del 2010, cuando era una utopía que capital humano local cuente con recursos para filmar una película en la provincia. En la actualidad esto es posible e incluso inversionistas de otras partes del país y del extranjero eligen a productoras de Salta para realizar sus proyectos.
El florecimiento de la producción audiovisual en la provincia, abrió el mercado laboral a profesionales salteños, quienes antes tenían que emigrar a otras localidades para desarrollar sus carreras. "Muchos jóvenes que estudiaron cine en Córdoba o Buenos Aires y no tenían posibilidades de trabajo, encontraron aquí su oportunidades", destacó Mamaní.

¿Quién financia?
Más allá de las excelentes locaciones con las que cuenta Salta y la organización de las productoras locales, hay una cuestión clave que facilitó el desarrollo del cine: la financiación. Al margen de las discusiones políticas e interpretaciones de grupos mediáticos, la Ley de Medios favoreció a la industria audiovisual de provincias que antes estaban excluidas en el reparto de fondos del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA). "El volumen de inversión en Salta siempre fue muy bajo, pero desde los últimos cinco años, se empezó a fomentar las producciones en el interior del país y pudimos acceder a los concursos que realiza el INCAA", precisó el titular de ARAS.
Los costos de las películas y miniseries de televisión que se filmaron en Salta rondan los tres millones de pesos por cada proyecto, según señaló Lalo Mamaní. En cuanto a las publicidades, son una de las fuentes de trabajo constantes para las productoras salteñas. Se realizaron decenas de propagandas para empresas nacionales y extranjeras. El Estado provincial también contrata a realizadores de ARAS para las publicidades oficiales.
El explosivo crecimiento de la industria audiovisual facilitado por el INCAA, que depende del Gobierno Nacional, tiene su contracara en la escasa difusión del material cinematográfico que se produce en el país. En Salta, la situación no es diferente.
En la capital salteña, las salas de cine no ofrecen las proyecciones realizadas por productoras locales, salvo en los festivales de cine nacional programados en escasas oportunidades. Hollywood siempre es negocio en estos locales.
Hay una excepción: la sala habilitada en el Hogar Escuela desde marzo del año pasado, en donde el INCCA proyecta sus películas. Tampoco existen muchas iniciativas en la televisión de Salta para aprovechar la amplia producción audiovisual local.
En la programación de la mayoría de los nuevos canales de aire salteños abundan los videos musicales de reggaeton y las películas piratas. Estos espacios bien podrían ser aprovechados para emitir las miniseries y largometrajes realizados en la provincia.

El futuro
"Si todo marcha bien, si el trabajo es arduo, en 2016 se rodarían tres largometrajes Salteños, todo un desafió para la escena audiovisual de Salta y por supuesto es momento de trabajar duro por esas nuevas historias que van a escribir los jóvenes que vienen a renovar la escena de directores, guionistas y productores de Salta", resaltó Mamaní.

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