El Dr. Waleed Saleh Alkhalifa (64) es licenciado en Filología Árabe por la Universidad de Bagdad, en Filología Hispánica por la Universidad de Valencia y doctor en Estudios Árabes e Islámicos por la Universidad Autónoma de Madrid. En esta casa de altos estudios se desempeña como profesor titular del Departamento de Estudios Árabes e Islámicos y Estudios Orientales. Traductor al árabe de Gabriel García Márquez y otros escritores en lengua española, es también autor de los libros Siglo y medio de teatro árabe (2000), Irak: un mar de mentiras (2003), Oriente Medio: el laberinto de Bagdad (2004), Irak: invasión, ocupación y caos (2005), El ala radical del islam: el islam político, realidad y ficción (2007) y Amor, sexualidad y matrimonio en el Islam (2010). Además escribe artículos sobre lengua, literatura, pensamiento y temas socioculturales, publicados en revistas y en la prensa española y árabe. En Salta, patrocinado por la Universidad Nacional de 3 de Febrero, brindó el martes pasado las conferencias "Amor y matrimonio en Las mil y una noches" y "Librepensamiento e Islam". Entrevistado por El Tribuno, dijo lo siguiente:

Habló en Salta sobre Las mil y una noches y tal vez para el público la primera referencia -porque no se puede hablar de recreación ni de reescritura- sea la telenovela turca de nombre homónimo.
He visto un par de episodios de esta telenovela turca y lógicamente tiene muy poco de Las mil y una noches como obra clásica de la época medieval. Es un espíritu más moderno, los conflictos son muy distintos, el papel de la mujer es muy diferente y yo creo que hay que tenerlo en cuenta porque al fin y al cabo apenas han tomado el título más algún que otro detalle.

¿Por qué sigue resultando tan atractiva la idea motriz de la obra para el mundo occidental?
Los orientalistas han podido sacar esta magia oriental mucho más que los árabes. Sherezade es un personaje impresionante por su belleza y sus armas sociales. Con su gran inteligencia pudo poner freno a la sádica práctica del rey. Todo esto hace de ella un personaje muy atractivo, especialmente vista desde el mundo occidental. Ella junto con la originalidad de la historia han ido haciendo una especie de amalgama de temas interesantes para los occidentales más que para los orientales porque hay muchos cuentos similares en zonas geográficas próximas.
¿Cuál es el papel de la mujer en la obra original?
Es muy relevante en la obra. En mi conferencia yo ponía "las mil y una noches o las mil y una mujeres", porque es la mujer la que domina toda la obra, empezando por Sherezade en la historia nuclear. Luego aparecen todo tipo de mujeres, algunas cantoras y esclavas. Es curioso: saben cantar, tocar música, interpretar poesía y tienen una cultura muy grande en comparación con el propio dueño, que suele ser un comerciante descerebrado y que simplemente porque tiene dinero puede manejar este tipo de mujeres. Eso también es muy destacable en Las mil y una noches: la contradicción de cómo los hombres son prácticamente nulos desde el punto de vista intelectual y en cambio estas esclavas no tienen libertad, pero sí una cultura profundísima. Esto merece ser destacado en favor de la mujer, que a pesar de las dificultades que vive representa a la mujer oriental en general, especialmente de aquellos tiempos.

Señalaba Aristóteles que "la metáfora (de la ficción) pone el hecho ante los ojos", qué resabios ve de este sometimiento en la mujer de Medio Oriente...
Las mujeres en los países árabes en la actualidad sufren el peso de la ley y de la sociedad. Existe una discriminación muy fuerte. Sé perfectamente que en las últimas décadas ha habido un retroceso. Estaban mejor hace 50 años porque los islamistas que han ido ocupando el espacio público en estos países lo primero que hacen es recortar los derechos de la mujer. Esto es una cosa evidente. Para estos grupos el cuerpo de la mujer es la medida de la moral, la sociedad, los comportamientos, etc. Aunque esto no ha sucedido en todos los lugares, por ejemplo, no en un país como Túnez, con la Primavera Árabe; pero si hablamos de la mujer en Egipto o en Irak ha ido al revés. En Irak en tiempos de Sadam Hussein, incluso antes, había ido ganando derechos y ocupando espacios públicos, en cambio en la actualidad no, pues hay una presión sobre ellas tremenda. Hasta la ministra de los Asuntos de la Mujer hacía declaraciones en las que manifestaba que no creía en la igualdad entre hombres y mujeres. Siendo ministra, cuando salía por la mañana a trabajar debía pedirle permiso a su marido y las mujeres que trabajan en su ministerio no pueden llevar la ropa que usted viste, con flores ni colores vivos, sino que tenían que ir de negro todas.

En su conferencia "Librepensamiento e Islam" destacó el papel de intelectuales feministas que estuvieron presentes con sus libros y en los hechos. A la vez es interesante su visión sobre que las religiones recortan les derechos sociales...
Si leemos la literatura religiosa de las tres religiones monoteístas encontramos que la mujer sale mal parada en las tres: judaísmo, cristianismo e islam. Es un hecho claro y verídico porque hay referencias en el Antiguo y Nuevo Testamento, en el Corán, y miente quien dice lo contrario. Luego los clérigos o los defensores de esas religiones nos mienten en la cara: "No, es que se ha dignificado a la mujer", cuando la mujer es la enemiga número uno de las religiones y ellos la han colocado así. No podemos decir lo contrario, excepto que hay algo a favor del cristianismo y el judaísmo moderno -no el de los rabinos- que han sabido un poco alejarse de esta tradición y han dado a la mujer muchos derechos y muchas libertades. Mientras que al islam le falta y tienen que luchar hombres y mujeres para alejarse de esta tradición tan pesada y tan perjudicial para la sociedad y, en concreto, para las mujeres.

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