Con una excelente respuesta por parte del público, la obra "Suegras bárbaras" vuelve a los escenarios hoy, mañana y pasado a las 22, en el Teatro Auditórium Rafael Villagrán (Belgrano 1349).
La comedia, cargada de enredos y momentos desopilantes, hace de la risa un efecto terapéutico y liberador al reflexionar sobre la realidad de las relaciones humanas. Se presentó en España y distintos países de Latinoamérica,
Su autor, el actor, autor y director argentino Hugo Daniel Marcos, toma el arquetipo social de la suegra como ese ser que complota contra la nuera o el yerno y desglosa hasta qué punto la tolerancia juega en nuestras vidas y en qué medida tenemos la capacidad de aceptar las diferencias de los otros.
La obra se estrenó en octubre pasado, a cargo del grupo de teatro El Altillo, bajo la dirección de Marisa Ruiz. El elenco está compuesto por Natalia Martínez, Jaquelinne Minati, Susana Urrestarazu, José Antonio Manenti, Estela Ortiz y Gabriela Mangogña.
Para reír y pensar
Desde el humor se representa a tres suegras (sí, tres) que buscan separar a Daniel, un profesor de Literatura que fue trasplantado del corazón, de su esposa, 25 años menor.
Los enredos y las elucubraciones se suceden una tras otra, en el intento por destruir a la feliz pareja.
"Encarno a Daniel, un profesor de Literatura cuya esposa tiene 25 años menos. Y, además, como tuvo un trasplante al corazón, tienen también a su mama del corazón", señaló José Manenti, uno de los actores.
"Esta obra es un gran desafío para nosotros, así que estamos banstante ansiosos", contó Susana Urrestarazu, quien interpreta a doña Elvira, la mamá de Bárbara, la joven esposa, y una suegra canchera, moderna y, a la vez, muy metida y absorbente por el hecho de tener una hija única.
"No soy suegra aun, así que no sé cómo seré. Pero supongo que, al igual que Elvira, querré lo mejor para mis hijos. Solo espero no equivocarme tanto", cuenta entre risas Susana.
Una fuerza especial
"El teatro es sanador y la risa también. Cuando llegó a mis manos esta obra quedé sorprendida por el manejo magistral del humor que realiza Hugo , autor de la obra teatral. El grupo aceptó con mucho entusiasmo la propuesta y le pusieron muchas ganas, tiempo y esfuerzo", señaló a El Tribuno Marisa Ruiz, directora de la obra y del grupo de teatro El Altillo, que desarrolla su actividad desde hace más de 30 años en Salta.
"La obra tiene un transfondo muy interesante, porque aborda el tema de las diferencias entre las personas. Generalmente, el ser humano tiende a no aceptar tales diferencias. Desde el humor también es posible realizar una reflexión sobre las relaciona humanas desde el humor", afirmó Ruiz, quien se desempeña como docente de los talleres artísticos municipales desde hace numerosos años, a la par de formar a distintas camadas de actores salteños.
"Amo el teatro, empecé a actuar desde niña y de grande me profesionalicé. Me formé con muchos maestros a lo largo de los años. de los cuales aprendí muchísimo", contó Marisa, que desde hace más de 30 años realiza teatro en Salta.
Con la obra "Juana Azurduy, una revolución inconclusa" recorrió todo el país. Actuó y dirigió numerosas obras, como "De profesión maternal", "Minas", "El soplador de estrellas" y "Guachas", entre otras.



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